Hace mucho, pero mucho tiempo, que no veía una propuesta tan original y extraña como la de Denshattack!. Lo nuevo de Undercoders, cocreadores de juegos como Mail Mole, no te dejará indiferente. Que te guste o no, no lo sé, porque es realmente único, pero estoy seguro de que, al menos, te llamará la atención. Y, si te animas a probarlo, vas a encontrar un juego sorprendentemente bueno. Análisis.
| DESARROLLADOR | EDITOR | PLATAFORMAS | FECHA DE LANZAMIENTO | VERSIÓN ANALIZADA |
|---|---|---|---|---|
| Undercoders | Fireshine Games | Boltray Games | PC | PS5 | Nintendo Switch | XBOX Series | 15 de julio de 2026 | PC |
Un videojuego con una propuesta única: así es Denshattack!
Voy a ser muy sincero. Como jugador, no tenía ningún tipo de interés en Denshattack!, pero cuando nos lo ofrecieron para sacar el análisis me paré un momento y dije: “¿por qué no?”. Y aquí estoy, redactando la review de uno de los videojuegos más raros que he jugado nunca pero, a la vez, uno de los que más me han sorprendido a nivel personal. Creía que no me gustaría, pero ha sido todo lo contrario.
Me ha gustado. Bastante, de hecho. Pero creo que es difícil que, si lo pruebas, no te guste. Es divertido, es desafiante, es estrafalario, es frenético a más no poder, es único… pero, sobre todo, es un buen juego. Está hecho con mucho mimo y se nota en cada rincón: el control es bueno y preciso, la interfaz es deliciosa y esconde novedades casi de principio a fin. Cuando crees que no puede mostrarte algo nuevo, lo hace.
Pero, ¿de qué va? Uf, hubiera preferido que no preguntaras. Explicarlo es… difícil. Denshattack! es un arcade sobre raíles (nunca mejor dicho) en el que controlas un tren y avanzas por las vías… ¡Y por donde surja! Lo curioso está en que el ferrocarril es capaz de realizar trucos sacados directamente del skate. Es posible realizar movimientos como saltos, flips, “manuals” y mucho más.
Sí, puedo imaginar tu cara de extrañeza. Es una mezcla de Tony Hawk’s, Subway Surfer y, no sé, ¿Sonic? (por aquello de poder saltar entre raíles, por ejemplo). Pero no te creas que consiste en avanzar y dar un par de saltitos: debes derrapar con cuidado en las curvas midiendo tu velocidad, cambiarte de vía, saltar, hacer trucos, tocar la bocina o, incluso, frenar si se te cruza algún obstáculo.
Lo más espectacular, sin duda, es realizar los trucos. La variedad es altísima y la manera de hacer los trucos recuerda a la saga OlliOlli. Te ayudarán sobre todo a incrementar tu puntuación porque, claro, como buen arcade, una cosa es superar la fase y otra muy distinta alcanzar todos los objetivos que se proponen. Es un videojuego con una alta rejugabilidad, sobre todo porque cada escenario tiene diferentes rutas.
Pero circular por los raíles es casi la punta del iceberg: harás grinds por barandillas (y movimientos especiales por ellos), wallrides e incluso conducción “libre” por túneles. Es una absoluta locura constante que funciona increíblemente bien. Undercoders ha puesto toda la carne en el asador y el videojuego es un derroche de creatividad que hay que celebrar, porque cada día es menos habitual ver algo así.
Eso sí, hay que reconocer que los primeros minutos con Denshattack! no son fáciles. El juego tiene un buen tutorial y es muy claro desde el principio, pero son muchos controles y hay que acostumbrarse, a pesar de que te enseña movimientos avanzados poco a poco. Hay una pequeña curva de dificultad inicial, pero con un poco de práctica podrás jugar sin problemas y la jugabilidad acaba fluyendo en tus manos.





Buen control, mejor diseño de niveles y duración adecuada
Más allá de que el control sea muy bueno y que sea extrañamente divertido hacer el loco con el tren, lo que más me ha llamado la atención del videojuego es el diseño de niveles. Es evidente que tenía que ser bueno para que mereciera la pena, y me alegra decirte que es brillante. Son variados, ofrecen una alta dosis de dopamina (hay estímulos constantes) y cuentan con un montón de rutas.
Cada escenario es diferente y aporta cosas distintas, pero lo que más me ha impactado es que el estudio se ha empeñado en dar variedad también desde las propias pruebas. No todas consisten en ir de un punto A a un punto B: también hay unas que te dejan como en una especie de “mundo abierto” de raíles en el que debes cumplir varios objetivos especiales y otras que son, directamente, carreras en circuitos.
De hecho, este último tipo de prueba ejemplifica muy bien algo que está presente en el juego de principio a fin: hay un respeto brutal por la cultura japonesa. El videojuego te lleva a un Japón alternativo y hay guiños constantes al país nipón en escenarios, jefes y mucho más. Por ejemplo, el amor por el automovilismo reflejado en esos trazados, pero también por el béisbol y, por qué no decirlo, por los propios trenes.
Hay infinidad de detalles que adaptan la idiosincrasia japonesa de una manera muy divertida y estoy deseando ver qué tal reciben los nipones el videojuego. Además, no solo está presente en esos elementos, sino también en la propia estética y en cómo cuenta la historia, a través de pequeñas escenas que parecen sacadas de un anime y de una especie de mangas que vas desbloqueando si obtienes un coleccionable.
Volviendo a los niveles, y tras este punto y aparte, algo positivo es que prácticamente hay checkpoints por todo el mapa. No son visibles, pero si te sales o te estrellas, sueles continuar desde un lugar muy cercano. El juego tiene claramente dos capas: una sencilla y apta para la primera vuelta, en el que el reto (sencillo) es simplemente superar las pruebas; y otra, compleja, para completar todos los objetivos.
Los niveles son una absoluta ida de olla, con mil cosas que no esperas. ¿A que no creías que podrías derrotar a un jefe devolviéndole una pelota de béisbol haciendo un flip con un tren? ¿Y crees que puedes hacer rodar una noria encima de un tren? Es así de loco. Encima, en las fases contra los bosses, el estudio español se desmelena del todo: son fases divertidísimas y muy curradas que te dejarán extasiado.
El único “pero” que le puedo poner al videojuego es que es tan frenético e imprevisible que, a veces, he cometido errores porque era imposible prever la siguiente locura. De todas formas, lo digo con la boca pequeña, porque creo que es algo normal en un arcade tan irreverente como este. Te recomiendo que tus primeras incursiones en cada nivel te las tomes con tranquilidad y la mente abierta, es normal hacer fallos.
Además, el juego tiene una duración más que adecuada: son unas 7-9 horas para una primera vuelta completa sin pararte a completar objetivos. Eso sí, si pretendes sacar los logros o, simplemente, rejugar los niveles, la vida se alarga muchísimo. Tiene un montón de contenido, algo que también me ha sorprendido mucho, porque la escala del título es muy ambiciosa teniendo en cuenta lo arriesgada que es la propuesta.
Por cierto, hablando de contenido, hay decenas de trenes que puedes comprar (aunque tendrás que esperar unas horas para poder hacerlo). Cada uno de ellos tiene una ventaja y una desventaja (menos el inicial), así que es interesante seleccionar uno u otro dependiendo de tu objetivo o estilo de juego. Además, puedes cambiar colores y ponerles pegatinas que vas desbloqueando.
Y, fíjate, he llegado hasta aquí sin hablar de la historia, y no porque sea mala o algo así. Acompaña muy bien y es la típica narración de una novata que se convierte en la mejor de algo. En este caso, el personaje principal es Emi, una denshattacker que quiere conocer todos los secretos del manejo de los trenes. Eso le lleva por todo Japón y se enfrenta a las bandas de conductores de ferrocarril.
El relato es simpático, algo cliché quizá. Los personajes me han gustado y tienen mucha personalidad, pero para mí ha pasado a un segundo plano por la jugabilidad tan divertida y alocada. Dicho esto, también está inundado de referencias a la cultura japonesa (y a otras cositas, como trabajos anteriores de Undercoders) y te sacará más de una sonrisa.
Por último, quiero destacar el estilo artístico. Es una chulada. Me recuerda en parte a Crazy Taxi, quizá por lo colorido que es, pero también recuerda a Jet Set Radio, a Hi-Fi Rush o, incluso, a OlliOlli World, pero también veo algo de The World Ends with You en los dibujos. La música también es una pasada. De rendimiento, una roca: 4K y 60 FPS en PC (Gigabyte RTX 4080 Gaming OC 16GB GDDR6X y un Intel Core i7-14700K).
Conclusiones
Denshattack! es una de las propuestas más originales, alocadas y sorprendentes que he jugado en mucho tiempo. Su premisa puede parecer una broma, pero Undercoders la convierte en un arcade tremendamente divertido, preciso y repleto de creatividad. Tiene un excelente diseño de niveles, mucha variedad de situaciones y mucha rejugabilidad. Una de las sorpresas de 2026.

Por último, dar las gracias a JF Games por cedernos una copia de Denshattack!







