Nintendo sigue engordando el catálogo de exclusivos de Nintendo Switch 2 y ya está disponible un juego deportivo que no ha dejado a nadie indiferente. Drag x Drive es una propuesta curiosa, que triunfa en el apartado jugable, pero flojea en todo lo demás. Luces y sombras en un videojuego innovador que me ha gustado, pero me ha dejado con un sabor agridulce. Análisis.
| DESARROLLADOR | EDITOR | PLATAFORMAS | FECHA DE LANZAMIENTO |
|---|---|---|---|
| Nintendo | Nintendo | SWITCH 2 | 14 de agosto de 2025 |
Drag x Drive es divertidísimo a nivel jugable
Drag x Drive es uno de esos juegos de los que es difícil hablar porque están sumidos en la polémica. Desde la primera vez que se vio ha estado envuelto en críticas. Su apartado visual, la jugabilidad o el planteamiento han sido objetos de debate. Y precisamente por eso tenía aún más ganas de jugarlo. Sinceramente, pensaba que sería divertido, y no me he equivocado en eso.
Por si no sabes de qué va, Drag x Drive es un juego de baloncesto en silla de ruedas. Nintendo apuesta por la inclusividad y, de paso, aprovecha de forma muy inteligente los JoyCon 2. Para poder moverte por la cancha, es necesario utilizar los mandos en modo ratón y deslizarlos para darle fuerza a las ruedas, como una persona con discapacidad hace. Creo que se ha conseguido un efecto genial, gracias también a la vibración.
Los partidos, en líneas generales, son online y son de tres contra tres. He puesto ese matiz porque offline contra bots también hay. Son encuentros cortos, con posesiones de 14 segundos, en los que gana el equipo que más encesta, aunque también se suman puntos por hacer trucos con la silla o al canastar (por ejemplo, saltando por el extremo de la pista como si fueras en un skate y haciendo un mate.)
De hecho, quizá hubiera sido interesante aprovechar esa vuelta de tuerca y hacer que los trucos dieran más puntos, porque normalmente sólo dan decimales y es raro que se decida un encuentro por ellos (aunque todo puede pasar si el partido está igualado). Aún así, entiendo que no se haya hecho, porque realizar estos movimientos no es del todo fácil y pueden romper un ritmo de partido muy dinámico.
El lanzamiento de la pelota se hace también con el movimiento real. Debes subir el JoyCon 2 y hacer el gesto de tirar a canasta. Si estás bien posicionado y has hecho un movimiento natural conseguirás puntuar. No es demasiado difícil, sobre todo porque a nivel defensivo hay pocas opciones para frenarte. Por ejemplo, no es posible poner un tapón, por lo que podrás lanzar con algo de hueco.
Ya que menciono la defensa, lo único que realmente puedes hacer es golpear con fuerza al jugador que lleva la pelota. Faltan opciones defensivas. Eso sí, tienes que hacerlo frontalmente para que se le escape y quede dividida esperando que otros la cojan. Hay poco que hacer en ese apartado, pero en general, los partidos se sienten bastante equilibrados, sobre todo si asumes un rol concreto.
Hay tres tipos de jugador que puedes escoger. Uno está más orientado al ataque, otro está bastante equilibrado en todas las estadísticas y otro está más orientado a la defensa. Su impacto real en el juego es relativo y está algo limitado, pero es interesante que estén. Puedes intercambiar los arquetipos en cualquier momento, excepto en mitad de un partido.
El control es sencillo de entender, pero lo cierto y verdad es que es desafiante hacer movimientos complejos. Te acabas adaptando y mejoras con el paso del tiempo, pero no es tan sencillo cuando tienes que dar un giro rápido o debes intentar “saltar”. Requiere práctica y puede resultar cansado, porque estás constantemente moviendo los brazos adelante y atrás. Dicho eso, me ha parecido muy chulo.

A Drag x Drive le falta contenido
El funcionamiento del juego es curioso. Cada vez que inicias, el título te mete en un pabellón online con más jugadores. Si lo deseas, puedes acceder a partidos todo el rato y se van sucediendo de forma seguida; incluso se intercalan algunos minijuegos. Pero eso es todo lo que hay y no hay formatos especiales de ningún tipo. Sólo son “amistosos” sin un objetivo realmente claro.
Además de los partidos, hay unos 25 desafíos de habilidad que puedes completar en solitario. Tienes que intentar superar un tiempo o una puntuación, y también puedes medirte con los jugadores que haya en tu partida en ese momento. Estos retos son divertidos y sirven para que domines de verdad el manejo de la silla de ruedas, pero se sienten insuficientes y escasos.
Y este es el gran problema de Drag x Drive: no tiene casi contenido. No hay nada que hacer. Offline puedes hacer esos desafíos y partidos contra la IA (tiene hasta 9 niveles de dificultad). Online tampoco mejora mucho la cosa, porque sólo puedes jugar partidos y minijuegos, como he comentado antes. De hecho, aunque puedes personalizar al personaje, sólo tendrás que desbloquear cascos (cumpliendo los desafíos).
Tampoco entiendo por qué no han aprovechado sus personajes para esto. ¿Por qué no podemos jugar con Mario, Pikachu o Link? Es una verdadera pena, porque si tuviera más contenido, utilización de IPs de Nintendo de alguna manera interesante y estuviera creado con más interés, sería un juego que podría concentrar a miles de jugadores. ¡Lo pienso de verdad!
No hay torneos ni un modo carrera, ni diferentes estadios… Nada. Es que no hay nada. Me cuesta mucho comprender por qué Nintendo ha lanzado el juego tan vacío y de forma tan desangelada. No es propio de la Gran N. Es una lástima tremenda, porque te prometo que tiene mucho potencial. De hecho, tampoco me gusta artísticamente. No se ve tan mal como en los primeros tráilers, pero no es bonito.
El rendimiento es muy bueno en Switch 2. Se ve genial en la televisión 4K y el online también funciona de forma bastante estable. A pesar de todo, le doy al recomendado, porque es barato y es un juego especial, genial para aprovechar los JoyCon y para disfrutar de un videojuego deportivo diferente. Se lo doy por ser muy original en los controles… pero ten claro que le falta contenido.
Conclusiones
Drag x Drive es divertidísimo a nivel jugable, con un control innovador que aprovecha de maravilla los JoyCon 2 y que consigue transmitir la sensación de esfuerzo físico de un deporte real. Sin embargo, falta mucho contenido: no hay modos de juego atractivos, ni torneos, ni progresión real que mantenga el interés a largo plazo. Nintendo ha lanzado un título valiente e inclusivo, pero vacío.

Por último, dar las gracias a Nintendo España por cedernos una copia de Drag x Drive.







