Si estás buscando algo para jugar con amigos, es posible que DuneCrawl encaje con tus preferencias. Este nuevo juego indie, desarrollado por Alientrap (creadores del más conocido Wytchwood, entre otros muchos títulos), propone acción cooperativa en un mundo abierto muy hostil. Coge la jugabilidad de los Dungeon Crawler y la lleva a una propuesta mucho más amplia y libre. Pero, ¿merece la pena? Análisis.
| DESARROLLADOR | EDITOR | PLATAFORMAS | FECHA DE LANZAMIENTO | VERSIÓN ANALIZADA |
|---|---|---|---|---|
| Alientrap | Alientrap | PC | 5 de enero de 2026 | PC |
DuneCrawl: mundo abierto de pura acción
Si tuviera que responder rápido a la pregunta de qué me parece DuneCrawl diría que es un videojuego con una buena idea, momentos divertidos y más sorpresas de las que esperas. Aunque está lejos de ser algo memorable que recuerdes mucho tiempo, ha acabado sorprendiéndome por su variedad, a pesar de arrastrar algunos problemas que, si se corrigieran, elevarían su calidad.
DuneCrawl es un juego de acción de mundo abierto orientado al cooperativo. Digo esto porque puedes jugarlo sólo, pero es algo prácticamente inviable (luego entro en esto). Como mínimo necesitas un compañero. La parte buena es que es compatible con el juego en pantalla partida en local y con la funcionalidad Remote Play Together de Steam, por lo que sólo es necesaria una copia y un buen Internet.
En mi caso, he podido jugarlo junto a un amigo, porque amablemente nos han cedido varias claves para probarlo en las mejores condiciones. Más allá de algún lagazo puntual y tirones al cargar mapa, la experiencia ha sido buena en el modo online. Y menos mal que he encontrado a alguien para disfrutarlo, porque sólo me hubiera frustrado muchísimo, ya que es demasiado caótico y duro.
En el título eres un corsario errante del desierto. Este mundo abierto, que tiene un tamaño pequeño, pero adecuado para un título de esta escala, está lleno de puntos de interés, como aldeas levantadas en la roca, asentamientos de bandidos y otros secretos. Lo curioso aquí es cómo te desplazas por el mapa: lo haces a bordo de un Dune Crawler, un crustáceo mecánico gigante.
Este extraño vehículo es lo más parecido que encontrarás a un hogar, pero también es tu mejor arma. Va equipado con cañones y puedes utilizarlos para destruir torres enemigas, atacar a bandidos, disparar a otros Crawlers que encuentres y pisar a los incautos rivales que se dirijan hacia ti sin ningún pudor. Es realmente divertido utilizarlo e ir de un lado para otro con él. Además, puedes personalizarlo y mejorarlo.
Tu objetivo es liberar el mundo de bandidos, de jefes como el Ceramista y de Crawlers hostiles, básicamente. El mundo está lleno de puntos a los que puedes ir, ya sea para cumplir alguno de los objetivos generales (por ejemplo, destruir unas torres que hay repartidas por el mapa), para avanzar en la historia o para obtener nuevas misiones secundarias (y avanzar en ellas). Pero incluso hay secretos no marcados.
Las misiones son más variadas de lo que parece en un principio y no se limitan sólo a ir a un punto a destruir algo. A veces tienes que entrar en una isla y despejar campamentos de enemigos o rescatar a presos; en otras ocasiones debes destruir alguna estructura; o incluso te llegan a pedir que interceptes un convoy de bandidos antes de que haga destrozos en un lugar concreto.
Incluso hay peleas con jefes tochos, tanto en peleas con tus personajes, dentro de mazmorras, como por el mapa a bordo del Dune Crawler. Estas batallas son realmente chulas, pero también muy duras. Es fácil morir. Además, varían un poco la jugabilidad y algunas se resuelven teniendo que usar objetos especiales repartidos por esa zona del mapa. También ponen a prueba tu capacidad de esquiva.
En general, es realmente variado en las misiones. Me ha sorprendido mucho en ese sentido, porque de primeras parece que todas serán iguales, pero no es así. Evidentemente en todas hay momentos de lucha, pero los objetivos son variados y acabas por cogerle cariño a los simpáticos NPCs. Esto ayuda a mitigar el hecho de que la jugabilidad es demasiado básica.





Jugabilidad básica y desequilibrios… pero es divertido
El combate con el personaje es sencillo: ataques cuerpo a cuerpo con armas de ese tipo o ataques a distancia con armas de proyección (arcos) y armas de fuego. Apuntas, pulsas un botón y listo. No hay combos. Algunas armas de fuego son realmente raras en el comportamiento, pero no lo digo como algo malo. Por ejemplo, un lanzamisiles tira una especie de abeja que persigue al enemigo hasta impactar.
A bordo del Dune Crawler la cosa tampoco cambia demasiado. Estás limitado a disparar con los cañones (puedes conseguir distintos tipos de munición), curar las patas si te las dañan, poner un escudo y conducirlo. La personalización no amplía la jugabilidad del vehículo y sirve simplemente para mejorar sus características. Es una pena que no haya progreso alguno en este sentido.
Algo que no me ha gustado nada es la gestión del inventario y los objetos. Sólo puedes cambiar lo que llevas equipado en el Dune Crawler y no es posible abrir un menú si no estás en él. Eso hace que, a veces, te llenes de cosas que no te interesan. El juego, al final, es muy “shooter-looter” en ese sentido. Es incluso raro que compres armas por tu cuenta.
En cambio, el dinero lo aprovecharás seguramente para comprar nuevo equipamiento para tu personaje. Se nota muchísimo cuando equipas un traje que te da alguna ventaja interesante, así como alguno de los otros objetos que pueden mejorar tus capacidades. El progreso es notable. Es importante visitar a los mercaderes, no sólo por esto, sino también porque seguramente gastes tu dinero en pociones.
Esas sí que son necesarias, porque uno de los inconvenientes más evidentes es lo desequilibrado que está el videojuego en cuanto a la dureza de los enemigos. Por esto es inviable jugarlo sólo. Son muy duros, insistentes y suelen aparecer en gran cantidad. Es relativamente fácil morir. De hecho, el problema aumenta cuando estás subido en el Dune Crawler, porque no puedes conducir y disparar cañones a la vez.
Y es totalmente necesario moverte cuando estás atacando una torre o a otro Dune Crawler. Incluso con dos jugadores sientes que vas muy justo. Me da la sensación de que DuneCrawl no adapta la cantidad de enemigos al número de jugadores que hay porque, si no, no me explico la dureza que tiene el título. Creo, sinceramente, que este es el principal aspecto que el estudio debería retocar de cara a que fuera mejor.
A pesar de todo lo que he comentado, DuneCrawl es divertido y puede darte sesiones entretenidas con tus amigos. Es más, sus problemas a veces son virtud. Por ejemplo, que tenga esos desequilibrios en la dureza y cantidad de enemigos hace que algunas batallas sean muy épicas. Hemos sufrido mi compañero y yo para superar ciertas zonas, pero ese caos acaba por molar. Además, la variedad de misiones es genial.
Por cierto, el progreso de la historia principal está supeditado a obtener unas chispas superando misiones y cumpliendo otros objetivos. Cuando alcanzas el número demandado en cada momento, puedes avanzar en la historia, que la puedes resolver en unas 6 horas si te centras en ello. Eso sí, conseguir los 11 logros (no son muchos, no) te puede ampliar la diversión unas cuantas horas.
No es un juego que te vaya a cambiar la vida y se me queda algo justo como para darle el sello de recomendado de PCMGames, pero creo que hace lo suficiente como para entretenerte en partidas cortas sin muchas pretensiones. Tiene contenido para 10-15 horas, así que, como te decía al principio, si buscas un videojuego de acción cooperativo puede ser interesante que le eches un ojo.
He jugado en PC y ha ido bien a 4K y 60 FPS (tengo una Gigabyte RTX 4080 Gaming OC 16GB GDDR6X y un Intel Core i7-14700K), aunque no es ningún portento gráfico. Artísticamente es agradable a la vista, con un trazo que recuerda a dibujos de cómic. Mi compañero ha jugado en Steam Deck y ha podido disfrutarlo sin problemas. Es totalmente compatible con el ordenador portátil de Valve.
Conclusiones
DuneCrawl es un cooperativo con una idea atractiva y momentos realmente divertidos, sobre todo cuando el caos se desata junto a otro jugador, pero sufre por una ejecución limitada y varios desequilibrios claros. La jugabilidad es básica y jugar en solitario es casi imposible por la dureza de los enemigos. No te cambiará la vida, pero ofrece lo suficiente para disfrutar con amigos y lo he pasado bien.
Por último, dar las gracias a Alientrap por cedernos una copia de DuneCrawl.







