Análisis de Fire Emblem: Fortune’s Weave

Jugamos al nuevo exclusivo de Nintendo Switch 2

José Miguel Rodríguez Ros
11 minutos de lectura
Fire Emblem: Fortune's Weave
Fire Emblem: Fortune's Weave
8 RECOMENDADO
Fire Emblem: Fortune's Weave
AMAZON ESPAÑA

La saga Fire Emblem siempre intenta ir un paso más allá con cada una de sus entregas. Eso es positivo, pero ese nivel de exigencia, tanto de la propia Nintendo como de los fans más acérrimos, está conduciendo a la franquicia a un abismo peligroso: ¿está superando los umbrales lógicos de la ambición? Fire Emblem: Fortune’s Weave da para debatir. Análisis.

DESARROLLADOREDITORPLATAFORMASFECHA DE LANZAMIENTOVERSIÓN ANALIZADA
Nintendo Nintendo Nintendo Switch 217 de septiembre de 2026Nintendo Switch 2

Un juego que puede darte decenas y cientos de horas necesita tiempo para desplegar sus virtudes, pero eso no significa que sus primeras horas tengan que ser duras. El comienzo es crítico, porque en esas primeras horas tiene que darte motivos para seguir, aunque todavía no entiendas todos sus sistemas o no conozcas la dimensión de su historia. Es clave para no abandonar un juego.

A Fire Emblem: Fortune’s Weave le cuesta encontrar ese equilibrio. El nuevo videojuego exclusivo de Nintendo Switch 2 lleva un paso más allá lo que vimos en FE: Three Houses, dándole aún más importancia al tiempo entre cada combate. La gestión tiene un peso enorme en esta entrega y las primeras horas se hacen bastante lentas, pero también hay momentos de ritmo pausado en etapas avanzadas.

Fire Emblem: Fortune's Weave

Además, el juego presenta una historia enrevesada, compleja, que introduce nada más comenzar un montón de información difícil de procesar. Tanto, que te satura. En mis primeras horas tuve que frenar a propósito para recapitular todo lo que estaba sucediendo. El prólogo tiene una carga narrativa muy alta y te mete de lleno en una trama con muchas ramificaciones y difícil de digerir de primeras.

De hecho, como sabrás, en el título hay realmente cuatro rutas (historias) diferentes, que terminan confluyendo en un relato común. Es un videojuego abrumador desde el punto de vista de la narración, pero también de la jugabilidad. ¿Me estoy quejando de ello? Sí, pero no del contenido, sino de una ambición desmedida que, quizá, no se ha sabido llevar en las primeras 30 o 40 horas (y no es poco tiempo…).

Fire Emblem: Fortune’s Weave es muy interesante y sus tramas te acabarán enganchando, pero la barrera de entrada es alta. Los primeros compases del juego están mal llevados a nivel narrativo (mucha información y poco margen para asimilarla) y su ritmo es muy lento, especialmente en el primer bloque del juego. Insisto, no quiere decir que sea malo (ni mucho menos), pero se llega a hacer duro.

Ten en cuenta que en el primer bloque del videojuego, tras el prólogo, sigues las historias de Cai, Dietrich, Theodora y Leda. Puedes alternarlas dentro de la misma partida y avanzar en ellas incluso de forma paralela si lo deseas. Elegir una de ellas al comienzo no te cierra las demás. Es más, en esta primera parte estás preparándote para el segundo y tercer bloque.

Fire Emblem: Fortune's Weave

Estas cuatro historias sirven para reclutar a los héroes y a más personajes para salvar el mundo más adelante. El prólogo, de hecho, comienza en ese momento en el que todo se va al garete. Pero, en ese instante, Fortuna da la opción al protagonista principal (Eshmel) de toda esta compleja trama de viajar al pasado para que Cai, Dietrich, Theodora y Leda se sumen a su lucha.

No necesitas completar las cuatro para terminar el juego. Tampoco son cuatro partidas independientes como podrías imaginar viniendo de Three Houses: forman parte de un mismo progreso y preparan tu ejército para el tramo final. Te diría que terminar dos rutas es lo mínimo para llegar con ciertas garantías, pero todo irá mejor si te animas a hacerlas todas. Tienes juego para horas y horas en ese caso. Sé paciente.

Terminar una ruta facilita las siguientes. Por ejemplo, algunas secundarias se completan automáticamente. Eso reduce la repetición, aunque no la elimina. Cuantas más rutas hagas, más personajes, clases y posibilidades para el ejército final obtienes, además de conocer la historia completa. Como poder, puedes no terminar ninguna e intentar afrontar el tramo final, pero te costará mucho más vencer.

Eso sí, en mi experiencia, creo que no es adecuado ir cambiando de ruta si estás inmerso en una. Es posible que te frustre e incluso que sientas que no avanzas. La idea de poder hacerlo en paralelo es buena y me parece positivo que exista la opción, pero a mi modo de ver, no funciona del todo bien una vez que lo pruebas. Como decía, considero que es mejor hacer cada una del tirón y en el resto te beneficias de ventajas.

Fire Emblem: Fortune’s Weave es absolutamente brillante en el campo de batalla. Cada combate es tremendamente divertido y las posibilidades estratégicas han aumentado, incluso con unos ataques devastadores que los héroes pueden realizar. De primeras, uno puede pensar que están demasiado descompensados, pero llevarlos a cabo implica sacrificio, así que hay momentos tensos en los que hay que actuar con cabeza.

Fire Emblem: Fortune's Weave

Y eso es lo que más me gusta: tener una herramienta muy poderosa no significa que utilizarla sea siempre la mejor decisión. Puedes resolver una amenaza y, al mismo tiempo, dejar a tu héroe en una situación delicada. Hay que pensar tanto en el daño que puedes hacer como en lo que sucederá después. Ese equilibrio entre riesgo y recompensa es lo que consigue que las batallas enganchen tanto.

El problema es que el tiempo entre combate y combate ha aumentado, y es más importante que nunca. Debes entrenar, conseguir recursos, reclutar unidades, trabajar en los templos o hacer misiones secundarias. Hay más cosas, de hecho. Y el tema está en que debes discernir poco a poco qué es lo más importante para hacer en cada momento, porque muchas acciones provocan que el tiempo avance.

Hay días y turnos que nos obligan a seleccionar con acierto a qué deberíamos dedicar nuestro tiempo. No vas a poder hacer todo lo que quieres, especialmente en etapas avanzadas de cada historia. De hecho, elegir bien es crítico, porque este Fire Emblem es duro en Difícil y con muerte permanente. Las consecuencias de fallar se sienten muy claras, aunque siempre puedes rebobinar turnos en batalla si lo crees oportuno.

Parte de ese tiempo de gestión lo pasarás explorando en una especie de mazmorras que actúan como pequeños escenarios laberínticos donde puedes conseguir recursos y subir de nivel a tus unidades. Pero no lo haces con el combate táctico, sino en una suerte de combates por turnos a lo JRPG que me han parecido terribles. Esta parte de exploración me sobra completamente.

Fire Emblem: Fortune's Weave

Es más, en esos momentos, cuando te mueves con tu personaje por entornos 3D, los 30 FPS me han molestado especialmente. Me habría gustado tener una opción a 60 FPS, pero el problema es que ni siquiera termino de percibir una fluidez uniforme durante la exploración. En consolas suelo acostumbrarme rápido a los 30 FPS aunque no me gusten, pero con este Fortune’s Weave no lo consigo.

De hecho, la exploración ejemplifica muy bien esta idea que intento transmitirte de que la ambición desmedida del juego hace que tenga elementos muy poco inspirados. Más no siempre significa mejor. Te aseguro que habrá muchos momentos en los que entres a jugar un rato y no participarás en ningún combate táctico de todas las cosas que hay por hacer. A mí, sinceramente, no me parece que esté equilibrado.

Ahora, con lo bueno y lo malo, Fire Emblem: Fortune’s Weave acaba siendo un videojuego fantástico. A pesar de los momentos pesados, quiero seguir descubriendo sus historias y volver al campo de batalla con los personajes que he ido preparando. Sus tramas tardan en arrancar, pero terminan enganchando, y el reparto, incluidos los secundarios, consigue que me importe lo que sucede.

Eso sí, es café para cafeteros. Está pensado para quienes disfrutaron con Three Houses y quieren dedicar todavía más tiempo a la gestión de su ejército. A quienes busquen una sucesión ágil de batallas les costará más conectar con él, y tampoco me parece la entrega más adecuada para iniciarse en la saga. No puedo evitar pensar que una experiencia más acotada y mejor equilibrada me habría convencido mucho más.

Fire Emblem: Fortune’s Weave es un gran juego de estrategia que a veces parece empeñado en poner a prueba tu paciencia. Sus combates tácticos son fantásticos y sus personajes e historias terminan enganchando, pero el arranque abrumador, el exceso de gestión y unas mazmorras poco inspiradas perjudican el ritmo.

PCMGAMES - Medalla Recomendado

Por último, dar las gracias a Nintendo España por cedernos una copia de Fire Emblem: Fortune’s Weave

Fire Emblem: Fortune's Weave
Fire Emblem: Fortune's Weave
RECOMENDADO 8
- Publicidad -

Únete a nuestras comunidades

Comparte este artículo
Escribe tu análisis