The Legend of Zelda vuelve a apostar por el musou y ya está disponible Hyrule Warriors: La era del destierro, la secuela de La era del cataclismo, el anterior juego que también desarrolló Koei Tecmo. Igual que el original llenaba los huecos narrativos de Breath of the Wild, el nuevo videojuego exclusivo de Nintendo Switch 2 se ocupa de dar más contexto a la historia de Tears of the Kingdom. ¿Merece la pena? Análisis.
| DESARROLLADOR | EDITOR | PLATAFORMAS | FECHA DE LANZAMIENTO | VERSIÓN ANALIZADA |
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| Nintendo | Nintendo | Nintendo Switch 2 | 6 de noviembre de 2025 | Nintendo Switch 2 |
¿Qué pasó antes de Tears of the Kingdom?
El musou es un género muy japonés. Fuera de las tierras nipona funciona poco, aunque gran parte de culpa de ese escaso éxito lo tienen precisamente la mayoría de juegos del estilo, muy poco orientados a otros públicos. Con Hyrule Warriors: La era del cataclismo, Koei Tecmo consiguió suavizar muchas de las aristas que impiden disfrutar a muchos jugadores, entre los que me incluyo.
Ahí el problema era otro: el juego era bastante difícil de jugar en Switch. La híbrida de Nintendo daba para lo que daba y estos títulos demandan mucha acción en pantalla. Por suerte, el nuevo Hyrule Warriors: La era del destierro es exclusivo de Nintendo Switch 2 y eso es una bendición. Se acabaron los problemas de rendimiento y es algo que mejora la experiencia muchísimo casi desde el primer minuto.
Pero más allá de esta mejora, que no es baladí, esta secuela amplía mecánicas vistas en el anterior, a la vez que es capaz de innovar. Está claro, eso sí, que no te vas a librar de misiones secundarias (unas que aparecen casi por arte de magia, aunque creas que las llevas al día) y de sentir que hay cierta repetitividad en la jugabilidad. Este género es muy así.
Aún así, insisto en esa idea de evolución. La era del destierro se beneficia también de la potencia adicional de Switch 2 para ofrecer algunos momentos verdaderamente espectaculares, llenos de acción y frenesí, con muchos enemigos. Sin ser yo un gran amante de los musou, tengo que reconocer que es un juego muy divertido y que sabe exactamente lo que quiere ser, de principio a fin.
Eso sí, las primeras horas pueden ser complicadas para ti si la parte narrativa te llega mucho. Lo digo porque se presentan algunos personajes de una forma que sorprende, pero desde un punto negativo. Es extraño el juego mental que quiere hacer el estudio para justificar ciertas cosas, llevándose por delante a algunos NPCs de los que, seguramente, tengas otra idea.
De hecho, las primeras horas son muy lentas. Actúan con tutorial, presentan el contexto y avanzan con una parsimonia digna de los reyes de Hyrule. Es más, La era del destierro es un título con una enorme carga narrativa y debes estar realmente interesado en lo que cuenta para que te llegue. Me ha sorprendido la enorme cantidad de cinemáticas que tiene (perfectamente dobladas al español, por cierto).
Una vez superado ese primer tramo de Hyrule Warriors: La era del destierro, la cosa cambia. El título da un giro y comienza a relatar de forma mucho más acertada la lucha de los pueblos contra Ganon. Es un relato llevadero y bastante refrescante, que se encarga de dar contexto e historia a los acontecimientos anteriores a TLoZ: Tears of the Kingdom, y que gustará a los fans más acérrimos de la saga.
Lo más curioso es que se viven acontecimientos que la propia Zelda experimenta en Tears of the Kingdom. Aquí nos toca verlos desde su perspectiva, claro, y con una mayor profundidad narrativa. Sinceramente, viendo los temas que tratan estos Hyrule Warriors, no dejo de pensar en que esa complejidad no le vendría mal a los juegos principales de TLoZ. Es un poco extraño tener que conocer todo esto así.





Hyrule Warriors: La era del destierro mejora por centrarse más en la estrategia
Más allá de la importancia de la historia, (desde luego, diría que es casi imprescindible conocer la historia de a BotW, TotK y La era del cataclismo para disfrutarlo) la clave aquí está en dar golpetazos a diestro y siniestro. Como te comentaba, la parte de musou ha dado un paso adelante muy notorio, redondeando mucho más la experiencia a nivel jugable.
En cada fase debes combatir con decenas o con cientos de enemigos, usando uno de los personajes disponibles (hay decenas), mientras cumples objetivos marcados. Por supuesto, aparecen rivales más poderosos en forma de jefes, que te obligan a ser más cuidadoso en el ataque y en la defensa. También hay peleas uno contra uno realmente espectaculares, en las que el combate brilla todavía más.
Que haya tantos personajes le da mucha profundidad, pero también aumenta la complejidad. No es tanto por el hecho de que cada uno tenga combos concretos, que también, sino porque las habilidades que tiene cada uno son muy diversas y pueden ser determinantes en las peleas más duras. Hay que analizar cuidadosamente al prota que manejas para aprovechar al máximo sus capacidades.
Cuando el juego se complica, sobre todo en dificultades altas, es clave usar bien a los personajes, porque esto no se basa en atacar y punto. Además de los ataques débiles y fuertes, tienes que esquivar o defenderte. Pero también debes estar rápido para interrumpir los ataques poderosos de los enemigos con tus técnicas, porque de lo contrario, el golpe que recibirás te dejará realmente tocado.
Estas mecánicas son fundamentales para salir victorioso y cada personaje también es distinto en este sentido. Es un juego abrumador por momentos, especialmente en dificultades altas, aunque sí es cierto que te introduce a la acción de forma paulatina, explicándote de forma muy clara cómo jugarlo. Y menos mal que los combos de cada personaje salen casi todo el tiempo en la izquierda de la pantalla.
Con cada subida de nivel, las capacidades de los personajes aumentan y cambian, hasta tal punto que los combos básicos de ataque débil y fuerte se transforman. No sólo se amplían, sino que afectan a la jugabilidad. Por ejemplo, uno de los primeros movimientos que aprende Zelda se hace con un ataque débil y teniendo pulsado el ataque fuerte, algo que hasta ese momento no hacía en ningún combo.
Es más, ten en cuenta que Hyrule Warriors: La era del destierro está pensado para que al menos estés controlando a varios personajes y cambies entre ellos. Esto también premia que seas estratégico y selecciones a aquellos que pueden complementarse mejor (algunos crean sinergias), incluso para que realicen el llamado sincroataque de forma más efectiva. No siempre es fácil acertar en el campo de batalla.
Eso se debe también a que la gestión es importante. Hay misiones terriblemente largas y elegir con cuidado cómo jugar tus cartas es fundamental, y eso incluye, por ejemplo, decidir si mandas a tus tropas a un lugar concreto para que hagan algo de trabajo sucio allí o las dejas a tu lado. No es sencillo tomar esa decisión a veces y es un videojuego que pone a prueba tus dotes de estrategia (y paciencia).
En realidad, Hyrule Warriors: La era del destierro es mejor porque apuesta por justo esto último: desarrolla la parte de estrategia en la batalla y, a través de un combate mejorado y un “sistema” de relación entre personajes renovado, hace que sea mucho más importante que aciertes en las decisiones que tomas en tiempo real. Esto pone presión sobre ti, pero también hace que cada fase sea más estimulante.
Por cierto, ahora hay unas fases que parecen sacadas de Kid Icarus y convierten el juego en una especie de shooter sobre raíles. Uno de los personajes vuela, por lo que estas situaciones suceden con cierta regularidad. Son espectaculares y rompen la monotonía, además de que suelen acabar con una gran pelea, pero es cierto que a veces me han molestado más que divertido.
Por supuesto, y como te decía antes, hay mucho contenido secundario y cierto farmeo para mejorar a los personajes. Es entendible que exista en un juego así. Te mentiría si te dijera que esta parte mantiene el nivel respecto a las misiones principales, pero también reconozco que se hace más llevadero de lo que esperaba. Aún así, insisto en que tengas claro que es un musou y eso hace que sea algo repetitivo.
Conclusiones
Hyrule Warriors: La era del destierro es un musou notable que se apoya en la potencia de Nintendo Switch 2 para ofrecer una experiencia mucho más fluida y espectacular que su predecesor. Amplía mecánicas, profundiza en la estrategia y refuerza la narrativa para conectar de forma más coherente con los eventos de Tears of the Kingdom, aunque exige estar muy metido en el lore para disfrutarlo plenamente.

Por último, dar las gracias a Nintendo España por cedernos una copia de Hyrule Warriors: La era del destierro.







