Hay muchos videojuegos que buscan hacerse un hueco en los RPG de coleccionismo de criaturas tipo Pokémon. LumenTale: Memories of Trey es el último que llega a este género y te aseguro que es una de las propuestas más frescas y divertidas que he visto. Es un gran juego, pero también tiene sus problemas y por eso he aguantado un poco la review. Ahora está mejor y la saco en este momento para ser más justo. Análisis.
| DESARROLLADOR | EDITOR | PLATAFORMAS | FECHA DE LANZAMIENTO | VERSIÓN ANALIZADA |
|---|---|---|---|---|
| Beehive Studios | Team17 | PC | Nintendo Switch | 26 de mayo de 2026 | PC |
Pokémon como punto de partida real
La influencia de Pokémon en LumenTale: Memories of Trey no es un capricho mío en este caso. Por si no lo sabes, Beehive Studios surgió de Weedle Team, un estudio no profesional que creó uno de los fan games de Pokémon más aclamados y únicos: “Pokémon Xenoverse: Per Aspera Ad Astra”. Los italianos fueron listos y aprovecharon ese tirón para crear algo propio. Eso hizo que Lumentale se financiara en Kickstarter.
Personalmente, llevo siguiendo el proyecto desde hace mucho tiempo porque jugué a ese fan game y me ilusionó desde el día uno. Pero, fíjate, cuando probé la demo de LumenTale que lanzaron en su momento me pareció tan mala que decidí no financiar el proyecto. Perdí fe en un videojuego que me atraía mucho conceptual y estéticamente, pero me alegra decirte que el lanzamiento final es otra cosa.
LumenTale: Memories of Trey es uno de los mejores juegos RPG de coleccionismo de criaturas. Así de claro lo tengo. Su propuesta jugable, la ambición del título y su enorme mundo son sus principales bazas. Es increíble cómo Beehive ha logrado llevar a buen puerto esa idea conceptual que tanto me gustó cuando anunciaron el juego por primera vez.
El juego te pone en la piel de Trey, un personaje con amnesia y que no recuerda quién es. Parte de la historia está dedicada a él, a entender su pasado. Pero también te ves afectado por el conflicto del mundo: hay una parte de la población que no tolera la vida junto a los Animon (las criaturas de este videojuego) y eso hace que haya disputas entre dos maneras de pensar.
Tu objetivo, además, es convertirte en Lumen, una especie de guardián del orden, que se vale de los Animon para mantener la paz. En consecuencia, esto hace que tengas que capturar a las criaturas y, como no podía ser de otra forma, combatir con ellos, ya sea contra Animon salvajes, otros Lumen o personas poco amigables. De hecho, vivirás un viaje para ser el mejor con “gimnasios” y mucho más.

Jugabilidad conocida pero con personalidad
La jugabilidad es donde más brilla. Para capturar Animon tienes dos opciones: o lo intentas en medio de la batalla si debilitas a la criatura o lo haces en el mundo abierto lanzando el holoken contra ella, una especie de yo-yo. Cuando golpea en el monstruo, comienza un Quick Time Event (QTE) y si aciertas la secuencia de botones, lo capturas. También puedes matar a los Animon así, pero si no muere, hay combate.
Y las batallas son por turnos, pero no como en Pokémon. Para empezar, son de hasta 4 vs 4. Mola, pero me ha parecido un poco excesivo. Por supuesto, la velocidad de cada una de las criaturas influye en el momento en el que pueden intervenir. A la hora de atacar, los movimientos no tienen PP, sino que tienes una especie de energía general cada turno que debes gestionar, porque los ataques de los Animon la gastan.
Es decir, puede que en alguna ronda completa acabes sin poder atacar con una de tus criaturas porque te quedaste sin energía. Es un videojuego muy estratégico y, por qué no decirlo, durísimo. Hay 13 tipos elementales de Animon y 5 atributos, algo que marca el rol del monstruo en la batalla. Creo que no está demasiado bien explicado esto último y a mí me costó pillarlo.
Pero, de verdad, es un juego muy difícil. En mi primer enfrentamiento con un Lumen jefe morí como si jamás hubiera jugado a un videojuego. Y me volvió a pasar otra vez. ¿Qué hice, además de entrenar? Capturar más Animon y tomarme en serio las fortalezas y debilidades elementales. Es clave jugar bien. Además, el juego te invita a cambiar mucho de criaturas, como también hace bien la saga Nexomon.
Lo interesante es que lo hace no sólo por su dificultad, sino porque el escenario es enorme y esconde un montón de secretos. Hay un montón de lugares completamente opcionales y conseguir criaturas raras y fuertes depende mucho de tu curiosidad. He disfrutado un montón perdiéndome por sus diferentes mapas (hay tiempos de carga entre zonas grandes) y descubriendo nuevos Animon.
Por cierto, tiene algunos detalles extra, como cartas coleccionables e incluso online, aunque es una funcionalidad que no he explotado casi. Es un videojuego muy ambicioso y que merece su reconocimiento. Me encanta, pero no puedo obviar que su lanzamiento ha estado lleno de inconvenientes.





Los problemas empañan un poco un gran juego
LumenTale: Memories of Trey mola, pero también hay cosas que hacen que no sea redondo. Por ejemplo, la navegación de los menús, tanto el principal como en combate, es terrible. Es hasta complicado entender cómo capturar dentro de las batallas al principio. Tampoco funciona muy bien el mapa y a veces parece que no recibe los inputs correctamente.
La historia, aunque funciona, tiene algunos momentos extraños que, si te pones a pensarlo, tienen poco sentido. No me ha importado mucho, porque tampoco es que me haya atrapado en exceso (insisto, de todas formas, en que no está mal), pero es verdad que no todas sus partes tienen el mismo nivel. Aún así, para mí lo compensa con una jugabilidad muy buena.
Su gran problema son los bugs. Crasheos, cuelgues porque hay cosas que deben suceder y no pasan, y otros problemas. Sé que hasta hay algunos puntos de softlock. Tampoco puedes fiarte bien del autoguardado (¡guarda todo el rato!). El estudio ha ido actualizando el juego y ahora está mejor, hay menos riesgo de problemas, pero queda trabajo por delante, sinceramente.
Además, el rendimiento no ha sido bueno. En mi PC (tengo una Gigabyte RTX 4080 Gaming OC 16GB GDDR6X y un Intel Core i7-14700K) he tenido problemas en algunas batallas y en ciertas zonas. En esos momentos, el juego no aguanta el 4K y los 60 FPS. He sufrido bajones hasta los 35 FPS y es muy notable que son fallos concretos en lugares poco optimizados. Una pena. También ha mejorado un poco esto.
Conclusiones
LumenTale: Memories of Trey es una de las sorpresas más agradables que me he llevado dentro de los RPG de coleccionismo de criaturas. Tiene personalidad, un mundo enorme que premia la exploración, combates exigentes y suficientes ideas propias. No es redondo: los menús son mejorables, algunas mecánicas no se explican bien, el rendimiento falla y hay bugs. Pero incluso así es un juego especial.

Por último, dar las gracias a Team17 por cedernos una copia de LumenTale: Memories of Trey.






