Siete años después del lanzamiento de Moonlighter, Digital Sun regresa con Moonlighter 2: The Endless Vault, una secuela que mantiene la curiosa mezcla de RPG de acción, roguelite y gestión de una tienda, pero lleva la fórmula mucho más lejos. Con expediciones que ahora son más dinámicas, una gestión de las reliquias que gana protagonismo y el comercio que ofrece nuevas posibilidades, pero sobre todo, el salto del pixel art al 3D. Tras su paso por el Acceso Anticipado, llega el momento de comprobar si todos estos cambios han servido para construir una secuela a la altura de su predecesor.
| DESARROLLADOR | EDITOR | PLATAFORMAS | FECHA DE LANZAMIENTO | VERSIÓN ANALIZADA |
|---|---|---|---|---|
| Digital Sun | 11 bit studios | PC | PS5 | Nintendo Switch 2 | XBOX Series | 2 de septiembre de 2026 | PC |
MOONLIGHTER 2: THE ENDLESS VAULT
Después de los acontecimientos del primer Moonlighter, la vida de Will ha cambiado por completo. Rynoka ha caído a manos de Moloch, el coleccionista interdimensional, y sus habitantes se han visto obligados a abandonar su hogar para comenzar de nuevo en Tresna. Allí encontrarás a un Will bastante diferente al comerciante que conociste años atrás, alejado de su antigua rutina y con su tienda cerrada. La llegada del Endless Vault vuelve a ponerlo en acción, ofreciéndole una oportunidad para recuperar aquello que perdió, aunque para ello tendrá que volver a hacer lo que mejor sabe: aventurarse en otras dimensiones y convertir el botín en dinero.
La nueva localización funciona bastante bien para ampliar el universo de Moonlighter. Tresna es un punto de encuentro entre diferentes dimensiones, lo que permite introducir nuevos personajes, escenarios y situaciones sin tener que regresar constantemente a lo que ya conocíamos. La historia gira principalmente alrededor de la reconstrucción y del deseo de volver a casa, mientras que el Endless Vault sirve como hilo conductor de la aventura y marca buena parte del progreso de Will. No estamos ante una historia especialmente compleja, pero sí ante un contexto que da sentido a cada expedición y a la necesidad de hacer crecer de nuevo nuestra tienda.

Aventurarse para poder vender
La esencia de Moonlighter 2 sigue siendo tan sencilla como efectiva: salir de expedición, conseguir reliquias y regresar a la tienda para convertirlas en dinero. La diferencia es que ahora las aventuras tienen una estructura mucho más cercana al roguelite. Al atravesar un portal puedes escoger la ruta que quieras seguir, decidiendo entre diferentes caminos que ofrecen combates, recompensas, eventos o mejoras para tu próxima etapa. Esta elección hace que cada incursión tenga algo más de personalidad y permite adaptar el recorrido a lo que estés buscando en ese momento, ya sea el conseguir más botín o el preparar a Will para enfrentarse al jefe.
Las distintas dimensiones están formadas por pequeñas zonas conectadas entre sí y cada una introduce sus propios enemigos, reliquias y particularidades. A medida que avances aparecen perks que mejoran tus capacidades durante la partida, por lo que Will puede terminar una expedición siendo mucho más poderoso de lo que era al comenzar. También tendrás a tu disposición nuevos equipamientos y variantes de las armas, lo que añade otra capa de progresión a cada recorrido. La gracia está en decidir cuánto quieres arriesgar, es decir, puedes seguir avanzando para llenar la mochila con objetos cada vez más valiosos o centrarte en conseguir mejoras que faciliten llegar hasta el final.
Los enfrentamientos contra los jefes siempre será el punto más exigente en cada recorrido y, en la versión final, se sienten mejor equilibrados que durante el Acceso Anticipado. Sus patrones son bastante claros y permiten aprender sus movimientos, aunque algunos combates pueden alcanzar una intensidad considerable. Además, la posibilidad de regresar voluntariamente a casa evita que una expedición tenga que terminar necesariamente con una derrota. Cada viaje plantea así un pequeño tira y afloja entre ambición y seguridad, porque cuanto más tiempo permanezcas fuera, mayores serán las posibilidades de volver con algo realmente valioso… y también de perderlo.

Un combate más profundo y versátil
El combate es otro de los apartados que más ha evolucionado. Moonlighter 2 mantiene una base sencilla, con ataques rápidos, ataques especiales y esquivas, pero añade suficientes posibilidades como para que enfrentarse a los enemigos no se reduzca a golpear y apartarse. Cada arma tiene una identidad propia y durante las expediciones puedes encontrar diferentes variantes que modifican sus características y permiten adaptar mejor tu estilo de juego. La espada, la espada larga, la lanza y los guantes ofrecen alternativas bastante diferenciadas, mientras que la pistola funciona como apoyo para mantener las distancias y así poder enfrentarte a determinados enemigos.
A esto se suma el sistema de perks, que permite mejorar a Will durante cada expedición. Dependiendo de la ruta que escojas podrás conseguir bonificaciones relacionadas con el daño, los ataques, los efectos de estado o determinadas características del equipo. Las posibilidades de crear combinaciones interesantes son mayores que en el primer juego, especialmente cuando consigues juntar perks y propiedades de las armas que se complementan entre sí. También existen diferentes efectos como fuego, veneno o electricidad, que añaden variedad a los enfrentamientos y hacen que algunas mejoras tengan mucho más sentido cuando se combinan.
Cada arma también modificará tu forma de enfrentarte a los enemigos. La espada permite mantener un ritmo de ataques rápidos, la espada larga apuesta por golpes más contundentes, la lanza ofrece un mayor control de la distancia y los guantes recompensan un estilo mucho más agresivo. La posibilidad de encontrar variantes de cada arma con diferentes propiedades hace que incluso después de haber encontrado tu estilo favorito, tengas motivos para seguir probando otras opciones. La pistola, por su parte, funciona como complemento y resulta especialmente útil contra determinados enemigos o situaciones en las que atacar cuerpo a cuerpo no es la mejor opción.
La progresión del personaje se centra en los recursos obtenidos en las dimensiones que hayas escogido. Algunas mejoras aumentan directamente el daño, mientras que otras se centran en los ataques, las armas o diferentes efectos de estado. Es aquí donde el combate empieza a ganar profundidad, porque una buena combinación de beneficios puede cambiar por completo el rendimiento de Will durante una partida.

Una mochila que esconde mucho más que botín
Si hay un sistema que consigue diferenciar especialmente a Moonlighter 2, ese es el de las reliquias y la gestión de la mochila. Durante las expediciones no basta con recoger todo lo que encuentres, ya que cada objeto puede tener diferentes propiedades y maldiciones que afectan a los que tiene alrededor. Algunas reliquias pueden destruir otras, protegerlas, aumentar su calidad o interactuar con ellas de distintas maneras, por lo que organizar el espacio disponible termina convirtiéndose en un pequeño rompecabezas. Aprender qué hace cada una y encontrar la combinación adecuada resulta fundamental si quieres regresar a Tresna con el botín más valioso posible.
Esta mecánica hace que la mochila tenga tanta importancia como el propio combate. En muchas ocasiones deberás decidir si merece la pena ocupar un espacio con una reliquia concreta, si puedes aprovechar una maldición para mejorar otro objeto o si es preferible deshacerse de algo para hacer sitio. No todo lo que encuentres tiene por qué llegar intacto a la tienda, y ahí está buena parte de la gracia del sistema. Cuanto mejor entiendas las interacciones entre las reliquias, más podrás sacar de cada expedición.
Cuando finalmente regreses a Tresna, todo ese trabajo se traslada al otro gran pilar del juego: la tienda. Las reliquias que hayas conseguido se convierten en mercancía y tendrás decidir qué colocar en los expositores y qué precio poner a cada objeto. Las reacciones de los clientes te servirán para saber si estás pidiendo demasiado o si, por el contrario, podrías haber obtenido más dinero. Además, puedes conseguir diferentes ventajas que modifican las ventas y permiten sacar todavía más partido a determinados objetos.
La reconstrucción de la tienda también tiene un papel importante en la segunda entrega. A medida que consigues progresar podrás ampliar el espacio disponible, añadir expositores, incorporar elementos decorativos y conseguir nuevas mejoras. Algunas decoraciones no son simplemente estéticas, sino que proporcionan bonificaciones que afectan a las ventas o a la gestión del negocio. Esto hace que el dinero conseguido durante las expediciones tenga un propósito claro: invertirlo para mejorar la tienda, conseguir mejores recursos y preparar a Will para volver a salir en busca de más reliquias.
El resultado es un ciclo que funciona precisamente porque ninguna de sus partes está aislada. Explorar sirve para conseguir objetos, organizar la mochila para permitirte sacarles más partido y venderlos para generar más beneficios, los cuales permiten mejorar tu capacidad para seguir explorando. Es una fórmula sencilla de entender, pero con suficiente profundidad como para que gestionar la tienda deje de ser una pausa entre aventuras y se convierta en una parte fundamental de la experiencia.

El salto a una nueva dimensión
Uno de los cambios más evidentes de Moonlighter 2: The Endless Vault está en su apartado visual. Digital Sun ha abandonado el pixel art del primer juego para llevar la aventura a un entorno completamente tridimensional, una decisión arriesgada teniendo en cuenta la personalidad que tenía su predecesor. Sin embargo, el cambio no se queda simplemente en una cuestión estética. La cámara isométrica y los nuevos escenarios permiten construir espacios con diferentes alturas, enemigos aéreos y situaciones que aprovechan mucho mejor el espacio disponible.
Esta nueva perspectiva también encaja con la evolución que ha experimentado el propio diseño de las expediciones. Los escenarios son más amplios y las diferentes dimensiones pueden presentar una identidad propia, tanto por su ambientación como por los enemigos y elementos que vayas a encontrar en ellas. El 3D le ha permitido a Digital Sun hacer que cada mundo resulte más reconocible, al mismo tiempo que proporciona una mayor libertad para diseñar encuentros y enfrentamientos.
Y lo más importante es que el cambio no hace que Moonlighter 2 pierda la personalidad del original. El estilo cartoon, las animaciones y el diseño de los personajes mantienen ese tono desenfadado que siempre ha caracterizado a la saga. Puede que algunos jugadores echen de menos el encanto de los píxeles, pero después de varias horas resulta difícil pensar que el juego podría haber funcionado exactamente igual manteniendo aquella estética. Aquí el 3D no parece un simple lavado de cara, sino una herramienta que ha permitido al estudio ampliar las posibilidades de su propuesta.





APARTADO AUDIOVISUAL Y TÉCNICO
Una de las cosas que más claras tengo con Moonlighter 2: The Endless Vault es que ha dado un paso enorme respecto a su predecesor en su apartado visual. El salto al 3D viene acompañado de un estilo cartoon muy cuidado, con escenarios llenos de color, personajes reconocibles y multitud de efectos. Las distintas dimensiones consiguen además diferenciarse entre sí y hacen que avanzar por ellas resulte agradable incluso cuando ya lleves varias horas jugando.
Con relación a su rendimiento, en mi PC me ha funcionado perfectamente con un buen rendimiento, mi equipo es: AMD Ryzen 7 7700X, con una RTX 4060Ti (16GB) y 64 GB de RAM, jugando en el monitor AOC Q27G4ZDR (QD-OLED) en 1440p. Además, es totalmente compatible con Steam Deck, con una gran calidad visual.
Con relación a su apartado sonoro, sus efectos de sonido están muy bien seleccionados y ayudan a transmitir cada golpe, ataque o interacción con los objetos. Destacar que el título solo dispone de voces en inglés, pero todos sus textos están totalmente localizados al español. Por último, la banda sonora acompaña bien el ritmo de la aventura y sabe adaptarse a los diferentes momentos.
CONCLUSIÓN FINAL
Moonlighter 2: The Endless Vault está recomendado porque es una secuela más completa, más profunda y con suficientes novedades. No se han limitado en repetir lo que funcionó en el primer juego, sino que han entendido donde podía evolucionar y que debían de conservar. Es cierto que ha faltado algún elemento extra, pero su versión final es ideal tanto para los jugadores del original como para nuevos exploradores.

Por último, dar las gracias a 11 bit studios por cedernos una copia de Moonlighter 2: The Endless Vault.






