Análisis de Onimusha: Way of the Sword

Capcom recupera una de sus sagas más queridas con un espectacular juego de acción

Francisco Torres
14 minutos de lectura
Onimusha: Way of the Sword
Onimusha: Way of the Sword
9 IMPRESCINDIBLE
Onimusha: Way of the Sword
STEAM

Más de 20 años después desde su último lanzamiento, Onimusha regresa con Way of the Sword en una nueva aventura de acción que recupera la esencia de la saga de Capcom y la adapta a los tiempos actuales. Este nuevo título está ambientado en el Japón del periodo Edo, con una combinación de acción, aventura y fantasía oscura que está marcado por los demonios Genma y una Kyoto consumida por el miasma. Al frente de esta historia tendremos a un joven samurái que deberá de demostrar mucho más que su habilidad con la katana mientras sobrevive en un mundo plagado de peligros.

DESARROLLADOREDITORPLATAFORMASFECHA DE LANZAMIENTOVERSIÓN ANALIZADA
CapcomCapcomPC | PS5 | XBOX Series4 de septiembre de 2026PC

En Onimusha: Way of the Sword el principal protagonista de esta nueva aventura es Miyamoto Musashi, el cual aún está lejos de convertirse en la leyenda que conocemos. Al comienzo es un joven samurái impulsivo y orgulloso, obsesionado con demostrar que no existe espadachín capaz de superar sus habilidades. Su llegada a Kyoto iba a ser una oportunidad más para seguir el camino de la espada, pero la aparición de los Genma termina cambiando por completo sus planes y, sobre todo, su propia forma de entender la lucha.

Onimusha: Way of the Sword

Tras un enfrentamiento que lo lleva hasta las puertas del infierno, Musashi recibe el Guantelete Oni, un artefacto que le permite enfrentarse a unas criaturas que están muy por encima de las capacidades de cualquier ser humano. Al principio, este poder supone casi una afrenta para alguien que quiere demostrar su fuerza únicamente con su espada, pero poco a poco tendrá que aprender a convivir con él y descubrir qué responsabilidad conlleva. El guantelete es mucho más que una simple herramienta de combate, ya que la presencia que habita en su interior acaba teniendo un papel importante durante el viaje.

La historia aprovecha esta premisa para llevarte por una Kyoto sumida en el caos, donde los Genma han convertido la antigua capital japonesa en un lugar tan peligroso como fascinante. Musashi no estará solo durante su aventura y tendrá que enfrentarse tanto a las criaturas del inframundo como a otros guerreros que pondrán a prueba su habilidad con la espada. La relación con sus aliados y rivales ayuda a que el protagonista vaya dejando atrás esa actitud arrogante de sus primeros compases y permite conocer una faceta más humana del personaje.

Uno de los mayores aciertos de Capcom es que Way of the Sword no exige conocer las anteriores entregas para disfrutar de su historia. Aunque tiene referencias y elementos reconocibles para los seguidores de la saga, estás ante una aventura que funciona perfectamente como punto de entrada. La puesta en escena cinematográfica, el ritmo de la narración y unas buenas interpretaciones consiguen mantener el interés durante buena parte del viaje, mientras que la elección de Toshirō Mifune como referencia visual para Musashi termina siendo uno de los detalles más llamativos de esta nueva etapa de Onimusha.

Onimusha: Way of the Sword

Kyoto es uno de los escenarios más importantes de Way of the Sword. La antigua capital japonesa aparece convertida en una versión oscura y corrompida por el miasma, con templos, calles, bosques y otros lugares que transmiten constantemente esa sensación de estar ante un mundo que ha dejado de ser seguro. La aventura alterna zonas más lineales con espacios abiertos en los que podrás desviarte del camino principal para buscar recursos, descubrir secretos o enfrentarnos a nuevos peligros.

La exploración gana interés a medida que vayas avanzando y obtengas nuevas habilidades para Musashi. Algunas zonas que inicialmente parecen inaccesibles pueden visitarse más adelante, lo que invita a regresar a determinados lugares para encontrar cofres, recursos y pequeños secretos que habías dejado atrás. También contarás con la Oni Vision, una herramienta especialmente útil para localizar elementos del escenario que podrían pasar desapercibidos y que hace que prestar atención al entorno tenga su recompensa.

Kyoto también sirve como escenario para buena parte del contenido secundario. Aquí encontrarás encargos de los habitantes, pequeños acontecimientos y los llamados misterios de Kyoto, que ofrecen historias más elaboradas y, en algunos casos, llegan a relacionarse con la trama principal. No todas las actividades opcionales tienen el mismo nivel y algunas terminan resultando bastante repetitivas, especialmente cuando te obligan a recorrer zonas que ya conoces.

Onimusha: Way of the Sword

Si hay un apartado en el que Onimusha: Way of the Sword demuestra todo su potencial, es en el combate. Musashi cuenta con ataques rápidos y pesados, además de poder bloquear, esquivar y desviar los golpes enemigos. Al principio puede parecer un sistema bastante sencillo, pero pronto queda claro que lanzarse a atacar sin pensar no suele ser una buena idea. Los enemigos, especialmente los más poderosos, te obligarán a observar sus movimientos y encontrar el momento adecuado para actuar.

Onimusha: Way of the Sword

Una de las mecánicas más satisfactorias es el Issen, un contraataque que requiere golpear justo antes de recibir el ataque enemigo. Ejecutarlo correctamente permite acabar con muchos enemigos de un solo golpe y, cuando consigues encadenar varios, el combate adquiere un ritmo especialmente espectacular. También tendrás los choques de espadas, los contraataques y diferentes formas de aprovechar la postura de los enemigos, unas posibilidades que hacen que cada enfrentamiento pueda afrontarse de maneras diferentes. La precisión y el buen timing terminan siendo mucho más importantes que pulsar los botones rápidamente.

A todo esto, se suma el Guantelete Oni y la absorción de almas, una mecánica fundamental tanto dentro como fuera de los combates. Las almas que dejan los Genma sirven para recuperar recursos, potenciar las habilidades e incluso para usarse en los distintos Armamentos Oni, cada uno con funciones específicas. Algunos resultan especialmente útiles para reducir la postura de los enemigos, mientras que otros permiten recuperar salud. La gestión de estos recursos añade una capa más de estrategia y hace que incluso durante los enfrentamientos más caóticos tengas que decidir cuándo merece la pena atacar, defender o dedicar unos instantes a absorber las almas que quedan en el escenario.

La progresión acompaña muy bien a este sistema. A medida que avances podrás mejorar la espada, el equipamiento, las habilidades y los diferentes recursos de Musashi, consiguiendo que el personaje sea cada vez más versátil. También obtendrás nuevas capacidades que amplían las opciones durante los combates y permiten interactuar de otra manera con determinados elementos del escenario. En general, es un sistema que empieza siendo accesible, pero que poco a poco exige mayor dominio y recompensa especialmente si aprendes a utilizar todas sus herramientas en lugar de limitarte a atacar. Es precisamente cuando los combates alcanzan sus mejores momentos.

Onimusha: Way of the Sword

Los Genma son los grandes responsables de que Musashi tenga que llevar sus habilidades al límite. Los enemigos más comunes no suponen un desafío especialmente elevado una vez dominas las bases del combate, pero la situación cambia cuando aparecen adversarios más resistentes y que son capaces de aprovechar tus errores. Cada criatura cuenta con sus propios movimientos y patrones, aunque conforme avanzan las horas algunas de estas amenazas empiezan a resultar demasiado familiares.

Onimusha: Way of the Sword

Donde el juego realmente sube el nivel es en los enfrentamientos contra los jefes. Capcom ha puesto especial cuidado en crear combates que no se limitan a aumentar la vida o el daño del enemigo, sino que te obligen a cambiar tu manera de jugar. Algunos exigen dominar las esquivas y los contraataques, mientras que otros requieren reducir su postura o aprender a reconocer ataques concretos para encontrar una oportunidad de hacer daño. Cuando consigues leer correctamente sus movimientos todo empieza a fluir, y las peleas contra jefes ofrecen algunos de los mejores momentos de la aventura.

Además, los jefes cuentan con una puesta en escena a la altura de lo que puedas esperar de una producción de Capcom. Tanto sus animaciones, sus ataques y la forma en la que se desarrollan los duelos consiguen transmitir una gran sensación de contundencia, y en más de una ocasión tendrás que recurrir a todas las mecánicas que hayas aprendido. También tendrás la posibilidad de enfrentarte de nuevo a ellos en el modo de entrenamiento, el cual resulta bastante interesante para quienes quieran perfeccionar sus técnicas o simplemente prefieran volver a disfrutar de algunos de los mejores combates del juego.

No todo funciona igual de bien. Hay momentos en los que la cámara no ayuda demasiado, algo que puede resultar especialmente molesto durante un enfrentamiento en el que necesitas anticiparte a los ataques del rival. A pesar de ello, la dificultad está bien planteada en términos generales y ofrece diferentes opciones por si buscas una experiencia más accesible o simplemente quieres llevar tu domino de la espada hasta el límite.

El apartado visual de Onimusha: Way of the Sword es un auténtico espectáculo. El motor RE Engine vuelve a demostrar su capacidad para recrear escenarios llenos de detalle, y la Kyoto del periodo Edo resulta especialmente atractiva. Los diseños de los Genma también están muy cuidados y las animaciones de los combates consiguen transmitir perfectamente la fuerza de cada golpe. Hay que hacer una mención especial a las animaciones faciales, especialmente trabajadas en los personajes principales. Las expresiones de Musashi y sus compañeros aportan mucha naturalidad, además, el rostro de Toshirō Mifune utilizado para Musashi encaja sorprendentemente bien. Por último, su iluminación también está muy cuidada, ya sea en entorno más oscuros o diurnos, incluyendo todo tipo de efectos.

Con relación a su rendimiento, salvo algún momento puntual, en mi PC me ha funcionado perfectamente con un buen rendimiento, mi equipo es: AMD Ryzen 7 7700X, con una RTX 4060Ti (16GB) y 64 GB de RAM, jugando en el monitor AOC Q27G4ZDR (QD-OLED) en 1440p. Además, es totalmente compatible con Steam Deck, pero perdiendo esa calidad visual obviamente.

Con relación a su apartado sonoro, sus efectos de sonido están muy bien seleccionados para crear la mejor experiencia posible, desde los gritos de los Genma hasta los diferentes ambientes de Kyoto. Tal y como es habitual en los títulos de Capcom, el juego llega totalmente doblado al castellano con una buena interpretación, pero también cuenta con todos sus textos localizados al español. Por último, su banda sonora acompaña muy bien tanto en los momentos de tensión como en las escenas más tranquilas.

Onimusha: Way of the Sword es un título imprescindible porque Capcom ha sabido recuperar su esencia y adaptarla a los tiempos actuales. El sistema de combate es, sin duda, su mayor virtud porque ofrece momentos espectaculares. A esto se suma una ambientación fantástica, unos enfrentamientos contra jefes memorables y un apartado audiovisual de primer nivel. No todo está al mismo nivel, pero se demuestra que la franquicia tiene una excelente base para el futuro de la saga.

PCMGAMES - Medalla Imprescindible

Por último, dar las gracias a Capcom España por cedernos una copia de Onimusha: Way of the Sword.

Onimusha: Way of the Sword
Onimusha: Way of the Sword
IMPRESCINDIBLE 9
- Publicidad -

Únete a nuestras comunidades

Comparte este artículo
Escribe tu análisis