Análisis de Possessor(s)

Jugamos al nuevo videojuego de Heart Machine

José Miguel Rodríguez Ros
9 minutos de lectura
Possessor(s)
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Possessor(s)
STEAM

Un nuevo metroidvania siempre es sinónimo de alegría, y más si tiene una ambientación posapocalíptica y con toques cyberpunk. Possessor(s) tenía todos los ingredientes para ser uno de mis juegos del año, pero sus diversos problemas hacen que sea una experiencia difícilmente recomendable, y más con todos los títulos que han salido en este género. Análisis.

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Heart MachineDevolver DigitalPC · PS511 de noviembre de 2025PC

Es curioso que los metroidvania nunca me habían gustado mucho, pero Hollow Knight cambió mi modo de verlos hace unos años. Y aunque no puedo decir que me gusten todos, como es normal, sí que es un género en el que me agrada experimentar aventuras de todo tipo. Eso me ha permitido, por ejemplo, descubrir obras menos conocidas como Momodora: Moonlit Farewell o Blade Chimera.

Possessor(s) entra en ese club. Es café para cafeteros, porque a pesar de llevar el sello de Heart Machine (Hyper Light Drifter) y estar editado por Devolver Digital, es un juego con muchos peros. Es bueno, quizá, para aquellos jugadores que estén deseando devorar un metroidvania nuevo, pero cuesta recomendarlo ciegamente a otro tipo de usuario, porque no llega al nivel de los grandes.

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Y no lo hace por un par de motivos principales, en mi opinión: es más juego de acción que metroidvania (aunque cumple el ABC del género, es ligero) y falla en control y variedad. No le pido que revolucione la fórmula, pero me gusta ver en estos títulos algo que me emocione jugablemente. Aquí no lo he encontrado, aunque tampoco todo es horrible, porque es un aventura con identidad.

Porque aunque no me haya dicho mucho a nivel jugable, lo que le aplaudo es su ambientación y planteamiento. Es bastante único. No llega al nivel de extravagancia de Ultros, ni mucho menos, pero sí plantea una historia diferente a otros títulos del género. Su narrativa, aunque no siempre acierte, acompaña muy bien a un universo muy interesante, que cautiva rápidamente.

El mundo en el que transcurre Possessor(s) ha sufrido un ataque por parte de fuerzas demoníacas. La ciudad donde vive Luca, la protagonista, ha colapsado y ella ha sobrevivido a la ofensiva de milagro… pero no le queda mucho tiempo. Ha perdido las piernas y está sangrando mucho. Mientras intenta llegar a algún lugar seguro, se encuentra con Rehm, su única esperanza.

¿El problema? Rehm también es un demonio, pero le da unas piernas a Luca a cambio de que le saque de la ciudad. Pero devolverle las extremidades implica un detalle importante: ahora ambos son uno y este ser demoníaco está “dentro” de nuestra querida amiga. Esto le permite, eso sí, adquirir una serie de habilidades sobrehumanas que le permiten enfrentarse a los demonios y desplazarse por la ciudad de forma acrobática.

Esa unión entre la humana y el demonio da lugar a una narrativa curiosa, que alterna entre los recuerdos de cada uno de ellos, y que profundiza en una relación de desconfianza mutua. Esta unión, que se desarrolla durante la aventura, se entremezcla con el problemón que asola el mundo, y hay momentos en los que las visiones diferentes de ambos personajes chocan.

El inconveniente de Possessor(s) es que se queda en una buena ambientación y en una idea interesante. No consigue profundizar en el mundo que construye y tampoco es capaz de ser un metroidvania interesante. El primer gran problema para no llegar a más se encuentra en el propio mapa y la falta de variedad. A veces es complicado saber si has pasado de un bioma a otro.

Es evidente que el propio contexto dificulta la variedad de escenarios (por estar ambientado en la ciudad), pero sin duda hay margen para crear lugares más diversos. El mapeado acaba cansando un poco y se echan en falta zonas más únicas, algo muy básico en el género. De hecho, el mundo me ha recordado demasiado a Inside, como si en algún momento hubiera querido ser un heredero espiritual del juego de Playdead.

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Esto también explicaría que la exploración que ofrece su mapa no está bien recompensada, no sólo durante el transcurso de la aventura, sino cuando obtienes las habilidades (también poco innovadoras, aunque esto me preocupa menos). Hay muy poco backtracking que merezca la pena. Como decía al principio, es más juego de acción que metroidvania, y eso resiente la experiencia global.

El plataformeo podría salvar esta falta de variedad en el escenario, pero además de ser bastante básico, no funciona del todo porque el control es bastante tosco. Diría, incluso, que no es del todo preciso. Eso hace que algunas zonas de saltos sean muy poco estimulantes, cuando no frustrantes (por unas extrañas hitboxes). Es una lástima, porque si esto estuviera mejor resuelto, quizá la experiencia sería más llevadera.

No termina de saber qué quiere ser, y eso se nota, especialmente porque no logra brillar en ningún apartado. Tampoco es emocionante la acción. El combate se queda algo básico y se siente incluso un poco injusto, como si los enemigos pudieran hacer cosas de las que no puedes realmente defenderte, especialmente en las primeras horas. No me ha convencido en ese sentido.

Que por cierto, es un juego en el que morir es relativamente sencillo, pero por lo que te comento, creo que es injusto con el jugador. Y, claro, eso no me ha hecho nada de gracia, y más viniendo de Silksong, un título que penaliza muy bien tu falta de habilidad, pero no hace cosas raras para fastidiarte. He jugado en Normal y creo que es un reto más que digno.

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Y es una pena, porque me ha molado el concepto del ataque. Debes golpear con el arma principal para obtener cargas y, con eso, es posible utilizar las secundarias, que son realmente originales y sorprendentes (un ratón de ordenador, por ejemplo). Esto hace que todo tu equipo se complemente de alguna manera y me ha parecido bastante interesante a nivel conceptual.

Possessor(s) tampoco acierta en el sistema de mejoras. Es realmente opaco y confuso, hasta el punto de que cuesta mucho entenderlo. Necesitarás un montón de horas de juego para entender, por ejemplo, que necesitas mejorar las armas para darles otros objetos que aumentan sus capacidades. Por no hablar de las mejoras en salud… Un auténtico despropósito difícil de comprender.

En última instancia, Possessor(s) es un videojuego con una historia y ambientación muy interesantes, que cuenta con un combate que no termina de brillar por las mecánicas básicas de ataque y que falla bastante en ser un metroidvania memorable. Por eso decía que es café para los muy cafeteros, porque es una obra que sólo puedo recomendar a aquellos que no se pierdan ni un metroidvania, salga como salga.

Possessor(s) es un metroidvania con una ambientación potentísima, pero sus ideas nunca llegan a cuajar. Su mundo posapocalíptico y la relación entre Luca y Rehm son interesantes, pero el juego se ve lastrado por un diseño de mapa poco variado, un control impreciso, una exploración poco gratificante y un combate que se queda a medio gas. Es un título para los que no se pierden ni un metroidvania.

Por último, dar las gracias a Cosmocover por cedernos una copia de Possessor(s).

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