Sabíamos que Tarsier Studios no había terminado de torturarnos. REANIMAL fue uno de esos juegos que disfruté precisamente por lo mucho que consiguió hacerme sufrir: una evolución de Little Nightmares que hacía de la vulnerabilidad, el cooperativo y un arte maravillosamente grotesco sus principales armas. Ahora, apenas unos meses después, The Prisoner nos devuelve a su mundo de pesadilla con el primer capítulo de The Expanded World, una serie de tres DLC que pretende ampliar este universo. The Prisoner, la primera toma de contacto con este pase de expansión, es tan prometedora como breve.
| DESARROLLADOR | EDITOR | PLATAFORMAS | FECHA DE LANZAMIENTO | VERSIÓN ANALIZADA |
|---|---|---|---|---|
| Tarsier Studios | THQ Nordic | PC | PS5 | Nintendo Switch 2 | XBOX Series | 7 de agosto de 2026 | PC |
Presos del miedo
The Prisoner cambia a los hermanos protagonistas por el Prisionero y la Soldado, dos nuevos personajes que escapan de una cárcel para terminar en un escenario quizá todavía peor: una ciudad devastada por la guerra. Edificios derruidos, centros comerciales abandonados, carreteras destrozadas y un conflicto del que Tarsier, como suele ser habitual, no nos explica casi nada.
La guerra está en todas partes, pero The Prisoner vuelve a confiar más en las imágenes que en las palabras. Niños enfrentándose a otros niños, soldados que parecen haber olvidado cualquier rastro de humanidad y un mundo que continúa retorciendo cuerpos de plastilina. Incluso cuando sus monstruos son humanos, REANIMAL sigue encontrando maneras de hacerlos antinaturales y temibles.
Buena prueba de ello es el soldado con lanzallamas, una mole que incinera todo a su paso y depara momentos de verdadera tensión. Quizá no tenga la repugnante (pero creativa) anatomía del Olfateador (el primer jefe del juego base), pero tampoco le hace falta: pocas cosas resultan tan convincentes para echar a correr como un energúmeno dispuesto a hervir vivos a dos niños.

Sonríe a la cámara
En The Prisoner también regresan algunas amenazas conocidas y hay nuevos objetos, pequeños rompecabezas, secretos y máscaras escondidas que recompensan salirse del camino marcado, algo que ya se agradecía en la aventura original.
Más interesantes son las pequeñas novedades jugables que aporta este DLC. La mejor es una cámara fotográfica cuyo flash permite iluminar el escenario y aturdir enemigos, dejando que la Soldado termine el trabajo. Es una mecánica sencilla, pero exige una coordinación ideal para el cooperativo, algo que no siempre pasaba en el juego base. Refuerza, de hecho, la idea principal del juego: que la única forma de sobrevivir en un mundo de pesadilla es ayudándonos.
Como todo en REANIMAL, esta idea funciona mejor en compañía. Si lo que pretendes es jugarlo tú solo, no te sorprendas si la CPU sigue atolondrada de vez en cuando, especialmente durante los enfrentamientos. Y morir por eso te frustará, igual que por alguna que otra animación excesivamente lenta o por la poca inmediatez entre reintentos. En general, The Prisoner sigue arrastrando los problemas que separan a REANIMAL de la excelencia.

Con ganas de más pesadillas
En lo artístico, ninguna pega. Tarsier sigue siendo Tarsier y sigue bordando cada detalle, tanto visual como sonoro. La ciudad en guerra sustituye parte del horror sobrenatural por uno sorprendentemente terrenal, pero mantiene esa mezcla de suciedad, cuerpos imposibles y espacios que parecen diseñados específicamente para que jamás queramos regresar a ellos.
El problema es que The Prisoner termina justo cuando empieza a resultar realmente interesante. Completarlo apenas requiere entre una hora y hora y media, pero el problema no es tanto su duración como su concreción. Y es que su historia deja demasiadas incógnitas. Hay suficientes preguntas como para alimentar mil teorías, pero resulta difícil medir su impacto hasta jugar los otros dos capítulos.
Esto es más un problema del formato que del propio DLC. The Prisoner funciona como capítulo aislado, pero su condición de primera pieza de un pase de expansión con contenido gradual hace que inevitablemente se sienta incompleto. Y cuesta no recomendar que esperes a que The Expanded World esté completo antes de regresar a REANIMAL.
¿Merece la pena el pase de expansión?
The Prisoner me ha dejado con ganas de volver a REANIMAL, que probablemente sea el mejor cumplido y también la mayor crítica que puedo hacerle. Introduce suficientes ideas nuevas, mantiene intacta la enfermiza dirección artística de Tarsier y demuestra que The Expanded World puede terminar mereciendo la pena. Sólo que quizá no ahora.
Si eres un devoto de Tarsier, no te lo pienses. En The Prisoner te aguarda más y mejor, y probablemente esa sea la tónica con el resto del contenido. Sin embargo, a la mayoría de gente le recomendaría esperar un poco más para ver cómo continúa el pase de expansión y que aportan los DLC programados para el último trimestre de 2026 y el primero de 2027. De momento, Tarsier ha abierto otra puerta a su mundo de pesadilla. Sólo falta comprobar cuánto más se esconde tras ella.

Por último, dar las gracias a Dead Good Media por cedernos una copia de REANIMAL: The Prisoner.




