ReStory: Chill Electronics Repairs demuestra que la nostalgia puede ser muy poderosa y que una buena idea impacta mucho más si utilizas ese componente. Es un juego tranquilo, que te deja ir a tu aire, pero a la vez te pide estar atento a tus tareas y trabajar bien. No pensaba que un juego de reparar hardware antiguo me gustaría tanto, pero aquí estamos ante uno de esos indies que enamoran. Análisis.
| DESARROLLADOR | EDITOR | PLATAFORMAS | FECHA DE LANZAMIENTO | VERSIÓN ANALIZADA |
|---|---|---|---|---|
| Mandragora | tinyBuild | PC | 6 de agosto de 2026 | PC |
Reparando tu primer Nokia
Muchos de los que me leéis seréis millennials como yo, así que habréis crecido entre Nokias, móviles con tapa que nos parecían el no va más de la tecnología o consolas como la PSP o la primera Xbox. Son cacharros reconocibles y que nos han acompañado durante unos años de desarrollo en los que no podíamos creer lo que pasaba a nuestro alrededor.
Ahora, que tenemos mucho más normalizado el hardware destinado al entretenimiento, estos objetos se han quedado obsoletos y nos parecen dignos de una civilización anterior, pero la realidad es que muchos de ellos tendrán poco más de 20 años, si llega. Y, aún así, ver uno nos lleva a una época muy diferente a la que vivimos, porque el Siglo XXI está siendo demasiado convulso y acelerado.
Mandragora y tinyBuild se aprovechan de que ese hardware nos da nostalgia y nos pone en la piel de un reparador de objetos electrónicos en ReStory: Chill Electronics Repairs. El juego comienza a principios de los 2000 y tu objetivo es regentar una pequeña tienda de reparaciones en Tokio. Móviles, linternas, consolas… Los clientes te pedirán que arregles muchos de estos objetos.
A veces la reparación será tan sencilla y básica como hacer una buena limpieza. Es increíble la cantidad de polvo que puede acumular un móvil por dentro. En otras ocasiones, la cosa se complica más: una pieza del objeto puede estar rota y, quizá, necesites encontrar otro igual para reemplazar esa parte por una que sí funcione. La gestión de tus recursos es importante en ReStory y premia la paciencia.
Lo curioso del videojuego es que el hardware está sorprendentemente bien hecho. Son objetos que puedes desmontar por piezas, quitando sus tornillos y cada parte en el orden correcto. No tienen licencias, pero todos los objetos son reconocibles, y sus tripas están curiosamente bien recreadas. Si eres un poco friki de los componentes tecnológicos te hará más gracia todavía.
Tu objetivo es reparar los cacharros que la gente te lleva a la tienda o que te llegan por los pedidos online. Sí, es Japón, así que en los 2000 ya se usa Internet. Tienes un PC por el que navegas, aceptas encargos y compras recambios u otro tipo de elementos que pueden ayudarte a mejorar, como licencias especiales que hacen que tu local “suba de nivel”. Es muy entretenido, aunque cuidado con acumular muchos encargos.





El poder de la nostalgia
Pero lo interesante de todo esto es que ReStory: Chill Electronics Repairs tiene una historia detrás de ese trabajo duro. A tu tienda acudirán personajes de todo tipo: simpáticos, misteriosos y otros que son clave en tu día a día, como el cartero, que te trae paquetes, se lleva los objetos reparados y, sobre todo, te da el dinero de los encargos online. Importante, ¿no?
Esa historia se va contando por los relatos de otros, por lo que te dicen las personas que se acercan al establecimiento. Y el juego refleja bastante bien que es otra época. Solo han pasado 26 años desde el momento en el que se ambienta el videojuego, pero parece que haya pasado mucho más. ReStory me ha hecho reflexionar mucho sobre lo que hemos cambiado, y no tengo claro si realmente a mejor.
El videojuego me ha transportado a otra época y eso me parece algo muy poderoso. Su jugabilidad es sencilla, la gestión también lo es y es un título que encaja perfectamente en los cozy games, pero es una de esas ideas que funcionan muy bien sin revolucionar el gaming. Me parece un videojuego muy divertido y recomendable, especialmente si te gusta la tecnología.
ReStory: Chill Electronics Repairs me ha funcionado perfectamente a 4K y 60 FPS (tengo una Gigabyte RTX 4080 Gaming OC 16GB GDDR6X y un Intel Core i7-14700K) y solo creo que debería tener más autoguardado (solo salta cuando cierras la tienda cada día). Te recomiendo guardar manualmente a menudo, porque he sufrido un par de bugs que han hecho que no pudiera hacer bien un par de encargos. Los textos están en español.
Conclusiones
ReStory: Chill Electronics Repairs es uno de esos indies sencillos que saben perfectamente qué quieren ofrecer. Reparar dispositivos antiguos resulta sorprendentemente entretenido, especialmente gracias al cuidado con el que están recreados, mientras que su ambientación en los años 2000 y su historia aprovechan muy bien la nostalgia.

Por último, dar las gracias a Sandbox Strategies por cedernos una copia de ReStory: Chill Electronics Repairs.





