SEGA está en plena forma y quiere seguir su gran momento trayendo de vuelta grandes sagas. Aunque llegarán más adelante juegos de Crazy Taxi y otras franquicias queridas, ya tenemos con nosotros Shinobi Art of Vengeance. Y este retorno no podría haber salido mejor. Es uno de los mejores juegos de acción del año y su jugabilidad te enamorará bien rápido. Análisis.
| DESARROLLADOR | EDITOR | PLATAFORMAS | FECHA DE LANZAMIENTO |
|---|---|---|---|
| Lizardcube | SEGA | PC · PS4 · PS5 · SWITCH · XONE · XSERIES | 29 de agosto de 2025 |
Un shinobi de 2025
En la industria se dan a veces unas casualidades que me hacen cierta gracia. Que en muy poco tiempo hayan salido nuevas entregas de Ninja Gaiden y Shinobi que apuestan por modernizar lo que les hizo grandes es curioso. Y menciono esto también porque supongo que más de uno pensará si se parecen en algo Ninja Gaiden: Ragebound y este Shinobi Art of Vengeance.
A ver, tienen sus similitudes, claro está, pero te aseguro que cada uno es muy diferente en el núcleo de su jugabilidad. Si te gusta uno es probable que te guste el otro, pero también podría suceder que esto no se cumpla. Y lo entendería. De hecho, a mí me gusta más el nuevo Shinobi, pero no porque uno sea mejor y el otro peor. Los dos son excelentes. Sólo que el planteamiento jugable que llena más.
Pero no quiero convertir esto en una comparación. Puedes leer mi análisis de Ninja Gaiden: Ragebound si quieres, aquí hemos venido a hablar de lo nuevo de SEGA. No había jugado a la saga hasta ahora porque algunos salieron cuando ni había nacido, pero viendo gameplays de los antiguos tengo claro que la esencia está muy presente aquí. El resultado es un juego dinámico, variado, desafiante pero justo y muy divertido.
Y aunque siga la esencia, es muy evidente que esta entrega quiere ser moderna. Se basa en algunos referentes del género de la acción en 2D y las plataformas para actualizarse. Funciona muy bien. La mezcla de la experiencia Shinobi con la fórmula que otros han probado como válida es brillante. Aún así, es importante que tengas claro qué tipo de juego es.
Porque aunque suene raro, tiene toques metroidvania. No es que exista un mapa enorme interconectado por el que puedas desplazarte, porque funciona por fases con escenarios reducidos, pero sí que apuesta porque vuelvas a los niveles ya superados. Hay zonas inalcanzables al principio porque te falta alguna habilidad para poder llegar. Y es bueno que lo hagas, porque suelen esconder recompensas útiles.
Así que, aunque sea un concepto de metroidvania ligero (y algo raro, tengo que decirte), es importante que entiendas que ese planteamiento tiene su influencia. De hecho, muchas veces puedes superar ciertos niveles sin ni siquiera llegar al final real, lo que puede hacerte avanzar más rápido, pero también perder algunas mejoras importantes que te vendrán muy bien.
No es lo más habitual, pero pasa. Por ejemplo, al poco de empezar hay un nivel que tienes que superar a lomos de un lobo. Es complicado llegar al final, pero si mueres en cierto momento también avanzarás a la siguiente misión aunque no lo hayas superado. Es una decisión de diseño extraña, pero sí te recomiendo intentar obtener todo lo que puedas en su momento, porque cualquier mejora es bienvenida en un mundo hostil.

Un combate que roza la perfección
A pesar de ese diseño algo extraño, lo verdaderamente importante en Shinobi Art of Vengeance es el combate. Cuerpo a cuerpo, a distancia, con técnicas secretas… La variedad es grande y se basa en combos. Cuantos más golpes puedas enlazar sin ser golpeado, mejor que mejor. Es muy dinámico, preciso y, aunque también vas a tener que esquivar en más de una ocasión, fomenta que seas ofensivo.
Es más, hay diferentes poderes para que puedas seguir atacando incluso en el aire, con dashes y otras piruetas. Es uno de los mejores combates que he probado en un juego de acción en 2D, sinceramente. Es realmente satisfactorio y te hace sentir poderoso, especialmente cuando encadenas varios golpes certeros y acabas con una habilidad que barre la pantalla de enemigos.
Pero no siempre vas a poder lucirte. El juego es complicado (no al nivel de Silksong, claro), pero sí he sentido que es muy justo. Es cuestión de habilidad y práctica, y de entender a los enemigos. Además, hay niveles de dificultad, así que puedes adaptar la experiencia a tu gusto, algo que siempre se agradece. Eso sí, lo que no cambia la dificultad son las zonas de plataformas, que también tienen su aquel.
El problema que le encuentro al juego viene precisamente por lo que comentaba antes del diseño. Quiere ser metroidvania, pero está dividido y la exploración es poco interesante. Es como que no se atreve sólo a ser juego de acción, algo que sí hace mejor el Ninja Gaiden de The Game Kitchen. Ese miedo, o esa ambición de ser un poco de todo, es lo que aleja de la excelencia.
Es un juego muy bueno, que cumple perfectamente en todos sus apartados, pero que tampoco tiene algo especial y diferenciador que vayan a heredar otros de él. Pero bueno, no todos los videojuegos tienen que reinventar la rueda, ¿no? Por cierto, quiero destacar las peleas contra los jefes, porque son una delicia en cuanto a animaciones. Además, necesitarás estudiar sus patrones, no son un paseo.
Gráficamente tengo sensaciones encontradas. A ratos me ha parecido precioso, pero siento que no rinde igual de bien en todos los niveles. Es difícil de explicar, pero no me ha convencido todo el tiempo desde el punto de vista visual. Por lo demás, en jugado en PC (tengo Gigabyte RTX 4080 Gaming OC 16GB GDDR6X y un Intel Core i7-14700K) y va de lujo a 4K y 60 FPS.
Conclusiones
SEGA ha logrado un regreso notable para la saga Shinobi Art of Vengeance mantiene la esencia clásica y la adapta a 2025 con un sistema de combate ágil, preciso y realmente satisfactorio. La mezcla de fases de acción con ligeros toques metroidvania ofrece variedad, aunque también cierta falta de identidad. No llega a revolucionar el género, pero sí se convierte en uno de los mejores juegos de acción 2D del año.

Por último, dar las gracias a Cosmocover por cedernos una copia de Shinobi Art of Vengeance.







