Tras más de una década consolidándose como una de las franquicias más originales de Nintendo, Splatoon da el salto a su primer gran spin-off con Splatoon Raiders, una aventura de acción que deja a un lado el competitivo para apostar por la exploración, el combate contra hordas de salmónidos, la búsqueda de tesoros y un completo sistema de progresión. Todo sin perder la esencia que ha definido a la saga desde sus inicios. Conoce mucho más sobre este nuevo título exclusivo de Nintendo Switch 2 con nuestro análisis completo a continuación.
| DESARROLLADOR | EDITOR | PLATAFORMAS | FECHA DE LANZAMIENTO | VERSIÓN ANALIZADA |
|---|---|---|---|---|
| Nintendo | Nintendo | Nintendo Swith 2 | 23 de julio de 2026 | Nintendo Switch 2 |
Splatoon Raiders
En Splatoon Raiders te pondrás en la piel del Mecanista, un personaje completamente personalizable que, tras un accidente, acaba varado en las misteriosas islas Espiralita junto al Clan Surimi. Lo que en un principio parece una simple expedición para encontrar un modo de regresar a casa, acaba convirtiéndose en una búsqueda de tesoros que también esconde numerosos secretos sobre este archipiélago y sus antiguos habitantes. Sin ser una historia especialmente compleja y tampoco repleta de giros inesperados, consigue cumplir su cometido.
El Clan Surimi tiene un papel mucho más protagonista que en anteriores entregas de la franquicia. Megan, Angie y Rayan no te acompañan durante buena parte del viaje, sino que también aportan su personalidad en las distintas conversaciones y escenas, consiguiendo hacer más ameno el desarrollo de la campaña. Sus intervenciones mantienen el tono desenfadado característico de la saga y ofrecen algunos de los momentos más simpáticos de la aventura sin romper el ritmo de la exploración.
La progresión está organizada en diferentes zonas repartidas por las islas Espiralita, alternando áreas abiertas con otras más lineales y pequeños desafíos que introducen nuevas situaciones de forma constante. El diseño de la campaña favorece que siempre haya algún objetivo secundario por descubrir, ya sea localizar nuevos tesoros, conseguir materiales para mejorar el equipo o completar encargos adicionales antes de regresar a la base flotante. Todo esto consigue que avanzar resulte muy natural y que rara vez dé la sensación de estar completando misiones por obligación.
Aunque Splatoon Raiders está pensado principalmente como una experiencia para un jugador, Nintendo ha integrado un modo cooperativo de hasta cuatro personas que encaja con bastante naturalidad dentro de la aventura. Es posible recorrer prácticamente toda la campaña junto a otros jugadores, tanto en línea como mediante conexión local, manteniendo el progreso de quienes hayan desbloqueado las mismas zonas. Además, el juego adapta la dificultad durante las incursiones para que la cooperación no reste desafío, convirtiéndose en una alternativa muy recomendable.

Exploración, combate y enemigos; el auténtico corazón de Splatoon Raiders
Si hay un aspecto en el que Splatoon Raiders demuestra que Nintendo ha sabido trasladar la esencia de la franquicia a un formato completamente diferente, esa es su jugabilidad. Lejos de limitarse a adaptar las mecánicas de los títulos principales a una campaña para un jugador, el estudio ha construido un bucle de juego que gira constantemente en torno a la exploración, el combate y la obtención de recursos. Cada expedición invita a adentrarse en una nueva zona para descubrir sus secretos, enfrentarse a los salmónidos que la habitan y regresar a la base con materiales y tesoros que permiten seguir mejorando el equipamiento.
Las islas Espiralita ofrecen una notable variedad de escenarios para que el viaje resulte entretenido durante buena parte de la aventura. Playas, cuevas, zonas volcánicas o antiguos restos de una civilización olvidada sirven para unas áreas que esconden cofres y desafíos opcionales. La exploración suele verse recompensada, ya sea con nuevas armas, materiales o recursos para continuar progresando, por lo que rara vez da la sensación de estar recorriendo un escenario únicamente para llegar al siguiente objetivo.
El combate mantiene intactas las bases que han convertido a Splatoon en una saga tan reconocible. La tinta sigue siendo el elemento central de todas las mecánicas, tanto para atacar como para desplazarse con rapidez, recuperar recursos o crear rutas seguras durante los enfrentamientos. Esa movilidad tan característica continúa transmitiendo unas sensaciones excelentes a los mandos, especialmente cuando las batallas obligan a alternar constantemente entre disparar, cubrir el terreno y buscar un momento para recargar el tanque de tinta.
A esto se suma un diseño de niveles que introduce situaciones muy variadas. Además de las zonas abiertas dedicadas a la exploración, también te encontrarás con desafíos centrados en el plataformeo, arenas con oleadas de enemigos o enfrentamientos contra jefes. Estas batallas destacan especialmente por su planteamiento, ya que no basta con disparar sin descanso: es necesario gestionar correctamente los recursos, aprovechar la movilidad y aprender los patrones de ataque de cada enemigo para encontrar el momento adecuado para contraatacar.

Los salmónidos son, como cabría esperar, los grandes protagonistas de la aventura. A lo largo de la campaña aparecen numerosas variantes, desde enemigos básicos que atacan en grupo hasta versiones mucho más peligrosas con habilidades propias que te obligarán a modificar la estrategia sobre la marcha. La presencia de grandes salmónidos y de los jefes finales consigue elevar el nivel de exigencia en los momentos más importantes, ofreciendo algunos de los combates más memorables del juego gracias a un diseño que aprovecha muy bien las posibilidades del sistema de combate.
No obstante, esa sensación de variedad termina perdiendo algo de fuerza conforme avanza el juego. Aunque se introducen nuevos tipos de enemigos y situaciones durante buena parte de la aventura, el tramo final recurre con cierta frecuencia a enfrentamientos similares y a combinaciones de salmónidos ya conocidas. Dejando la sensación de que una mayor diversidad tanto en el bestiario como en algunos objetivos habría permitido que el ritmo se mantuviera igual de fresco durante toda la campaña.

Personalización y progresión
Uno de los mayores aciertos de Splatoon Raiders es cómo consigue que siempre haya un motivo para embarcarse en una expedición más. Cada tesoro descubierto, cada salmónido derrotado y cada material recuperado tienen una utilidad dentro de un sistema de progresión que recompensa de forma constante el tiempo invertido. Lejos de limitarse a desbloquear nuevas armas conforme avanza la historia, el juego construye un bucle en el que explorar, mejorar el equipo y volver a salir a la batalla forman parte de la misma experiencia.
Las armas juegan un papel fundamental dentro de esa progresión. El título dispone de once categorías distintas, cada una con un estilo de juego perfectamente diferenciado, y añade más de un centenar de variantes que incorporan modificaciones en aspectos como el alcance, la potencia o el consumo de tinta. A esto se suma un sistema de niveles que hace que el equipo obtenido durante las expediciones vaya sustituyendo poco a poco al anterior, animando a probar nuevas configuraciones en lugar de aferrarse siempre al mismo arsenal.

Los tres tipos de tanque de tinta también contribuyen a ofrecer estilos de juego claramente diferenciados. El Velotanque prioriza la movilidad, el Potentanque apuesta por un enfoque mucho más ofensivo y el Tactitanque favorece una forma de jugar más estratégica. Cada uno cuenta con habilidades propias y acceso a diferentes artilugios, por lo que la elección no se limita únicamente a una cuestión de estadísticas, sino que modifica de forma apreciable la manera de afrontar cada enfrentamiento.
Precisamente los artilugios son otra de las grandes novedades de esta entrega. Desde herramientas pensadas para irrumpir en mitad del combate hasta otras centradas en la movilidad o el control del terreno, su funcionamiento aporta una mayor profundidad que termina teniendo un peso importante. Además, pueden mejorarse y personalizarse con distintos módulos, permitiendo adaptar sus efectos a las preferencias de cada jugador.
Todo este sistema se completa con las reliquias y las mejoras disponibles tanto para el equipo como para la propia base flotante. A medida que aumentes tu nivel obtendrás nuevos puntos para potenciar diferentes atributos, desbloquear ventajas y reforzar la configuración. Es un sistema lo suficientemente flexible, pero también lo bastante accesible como para que cualquier jugador pueda comprenderlo sin sentirse abrumado.





APARTADO AUDIOVISUAL
El apartado visual de Splatoon Raiders conserva la personalidad que ha acompañado a la franquicia desde sus inicios. En cambio, las islas Espiralita tienen unos escenarios muy variados, pero sin alcanzar el carisma de algunos lugares vistos en la trilogía principal. Los efectos de la tinta, las animaciones de los personajes y la claridad con la que se desarrollan los combates están muy bien conseguidos.
El rendimiento en Nintendo Switch 2 se mantiene estable durante toda la aventura, con una tasa de imágenes por segundo sólida que favorece la precisión del control y con unos tiempos de carga muy reducidos.
Con relación a su apartado sonoro, los efectos de sonido están muy bien seleccionados, especialmente en el impacto de cada arma y la presencia constante de los salmónidos. Como es habitual en la franquicia, dispone de su propio idioma, pero está totalmente localizado al español en sus textos. Por último, la banda sonora acompaña con acierto tanto los momentos de exploración como durante los combates.
CONCLUSIÓN FINAL
Splatoon Raiders está recomendado porque es claramente una muestra de que la franquicia tiene mucho más recorrido más allá de su vertiente competitiva. Nintendo ha sabido adaptar unas mecánicas de juego ya vistas a un título de exploración que se puede disfrutar tanto en solitario como en cooperativo. Aunque tenga algunos aspectos a mejorar, el resultado es un spin-off que mantiene intacta la identidad de Splatoon, pero que al mismo tiempo se siente lo suficientemente diferente.

Por último, dar las gracias a Nintendo España por cedernos una copia de Splatoon Raiders.






