Story of Seasons: Grand Bazaar es el “ABC” de los juegos de granja y este remake del original que salió hace ya muchos años para Nintendo DS me ha recordado por qué me gustan tanto estos juegos. Es directo, es sencillo de entender, no inventa nada… pero se disfruta mucho. Es más, creo que es una de las mejores opciones disponibles si eres nuevo en el género. Te cuento más en el análisis.
| DESARROLLADOR | EDITOR | PLATAFORMAS | FECHA DE LANZAMIENTO |
|---|---|---|---|
| Marvelous Inc. | XSEED Games · Marvelous | PC · SWITCH · SWITCH 2 | 27 de agosto de 2025 |
Story of Seasons: Grand Bazaar es como sentirse en casa
Los videojuegos de granja son muy populares hoy en día, pero hace unos años eran títulos de nicho. Story of Seasons (Harvest Moon) es una de las sagas más queridas y longevas del género. La primera entrega salió en 1996 en Super Nintendo y millones de jugadores han disfrutado mucho de ella. En realidad, le debemos muchísimo a la franquicia, porque sin ella no existirían juegos como Stardew Valley.
Harvest Moon: Friends of Mineral Town (Game Boy Advance, 2003) es, probablemente, uno de los juegos más influyentes de la saga en toda su historia. Cambió para siempre el concepto de juego de granja y sigue siendo divertidísimo hoy en día. Te lo recomiendo si te gusta explorar lo retro. Pero otro título que marcó a muchos usuarios fue Harvest Moon DS: Grand Bazaar, que salió en 2008 para Nintendo DS.
Ahora, 17 años después (me cuesta pensar que ha pasado tanto tiempo desde NDS), Marvelous ha lanzado un remake de aquel título: Story of Seasons: Grand Bazaar. El que haya jugado al original verá las similitudes, que son muchísimas, pero sinceramente, no importa mucho. El lavado de cara es tremendo y las mejoras de calidad de vida son muy notables, así que es un videojuego de 2025 sin reparos.
Es cierto, eso sí, que el planteamiento se queda algo simple para los estándares actuales del género. Stardew Valley lo cambió todo… Y lo puso todo patas arriba. Pero también es verdad que me ha recordado por qué amo tanto estos juegos. La sencillez en su propuesta no le resta valor, tiene todo lo que debes esperar de un título así. Agricultura, granja, pesca, recolección, fabricación, relaciones personales y, sí, el bazar.
Porque es el bazar el que da sentido completo al videojuego. Cuando comienzas tu aventura, adquieres la granja abandonada de Villa Céfiro. Eres la gran esperanza de los habitantes, ya que el pueblo se encuentra en horas bajas y muy poca gente lo visita. Pero todo el mundo sabe por qué: el mercado de los sábados, que antes era enorme y atraía a mucha gente, ya no es atractivo y está muy vacío.
El alcalde te pide que ayudes a que el bazar de Villa Céfiro vuelva a brillar abriendo un puesto en él y vendiendo lo que obtengas, ya sea por tu trabajo en la huerta, por el cuidado de los animales o por los objetos que fabriques. Casi cualquier cosa es vendible. Pero no sólo debes ocuparte de tu tienda, sino que tienes que ayudar a que otros abran espacios de venta para que el bazar crezca.
Pero antes de entrar en eso, tengo que decirte que me ha encantado experimentar el crecimiento del bazar. Vivo en una zona de España en la que los mercados son muy habituales todavía hoy en día y la gente vive en buena parte de la agricultura. Además, vivo en un pueblo pequeño, así que, de alguna manera, me he sentido bastante identificado con el desarrollo de la historia. Tiene un toque costumbrista.

La rutina diaria del granjero
En tu granja puedes cultivar, cuidar animales y recolectar plantas que crecen cada día (además de conseguir madera y piedra, pero no es el sitio principal para ello). Además, puedes fabricar objetos en un molino (hay varios por el pueblo en realidad). También tienes tu casa, único sitio donde puedes guardar, darte una ducha para recuperar algo de energía y descansar cada noche para que el día avance.
Cada una de estas actividades tiene un planteamiento bastante clásico, pero me ha gustado lo natural y ágil que es todo. Para cultivar puedes hacerlo en zonas dedicadas a ello (es posible ampliar esos lugares cuando avanzas) y me ha gustado mucho que tu personaje tiene una serie de habilidades que facilitan y agilizan este proceso. Ni siquiera al principio tienes que cuidar tus cultivos uno por uno.
Y es que en el juego puedes plantar, regar o cosechar varios cultivos a la vez. Si saltas, el área de acción de tu personaje aumenta. Al principio, puedes hacerlo de tres en tres, pero si mejoras tus capacidades y tus herramientas (por ejemplo, la regadera), puedes llegar a cubrir zonas enormes de terreno para cultivar rapidísimo. Es cierto que consumes mucha energía de una sóla vez, pero ahorras un montón de tiempo.
En realidad, esas habilidades se aplican también a la recolección. Puedes romper varias piedras de una vez usando las mismas técnicas. Esto hace que aproveches mucho mejor el día y sea posible cumplir todas las tareas diarias si te organizas bien. Lo que más tiempo consume es hablar cada jornada con cada vecino al menos una vez, porque encima hay un montón y la población aumenta conforme avanza el relato.
El cuidado de los animales también es sencillo. Puedes tener gallinas, vacas, alpacas… Cada uno de ellos necesita un trato específico y es importante dedicarles un ratito cada día, pero a cambio de tu esfuerzo obtendrás recursos de origen animal que pueden servirte para fabricar otros objetos, cocinar nuevos platos o tener más materia prima para vender en el puesto. Por cierto, los animales se compran en el bazar.
Además, tienes un bonito prado, en el que puedes plantar hierba para obtener forraje para tus animales. La parte buena de esto es que sólo tienes que poner la semilla y cortar la hierba cuando haya crecido, no necesita más cuidados. Si quieres puedes sacar a tus animales al exterior para que sientan la libertad y coman de la naturaleza, pero no olvides guardarlos en el granero antes de que sea de noche.
La cocina y la fabricación son muy simples. Para la primera, sólo tienes que ir a la cocina de tu casa y seleccionar la receta que desees elaborar, siempre que tengas los ingredientes. Comer no sólo te da energía, sino que puede ayudarte a obtener mejoras temporales. Para la segunda, te acercas al molino, eliges el objeto a fabricar y esperas el tiempo in-game que tarda en crearse. Fácil y directo.

De granjero a as de los negocios
El objetivo para crecer es conseguir los objetos más deseados cada semana y ponerlos a la venta en el bazar. Tu puesto abre de 10:00 horas a 14:00 horas en turno de mañana y de 15:00 horas a 19:00 horas en turno de tarde. Puedes vender hasta que se agote el tiempo o te quedes sin existencias. Al principio, todo es muy básico: puedes colocar tres productos y llamar la atención de los compradores tocando una campana.
Pero después la cosa se pone interesante. Además de decorar el puesto (y obtener mejoras por ello), es posible incrementar el número de productos a la venta y recibir ayuda de unos duendes para vender más en un corto periodo de tiempo gracias a su poder. Hay más sorpresas, pero no quiero destripártelas todas. El objetivo es que generes la mayor cantidad de dinero posible.
El “minijuego” de venta (por llamarlo de alguna manera) es muy sencillo y no es demasiado interesante. Consiste en darle a la A y estar atento a las demandas del consumidor (por ejemplo, es mucho mejor el sistema de Moonlighter), pero como sólo sucede una vez a la semana y vas consiguiendo mejoras, no creo que esa simpleza excesiva perjudique tu disfrute. Como todo en el juego, está hecho sin complicaciones.
El bazar de Villa Céfiro tiene nivel y para aumentarlo suelen haber dos objetivos principales: obtener cierta cantidad de beneficios y ayudar al resto de ciudadanos a abrir nuevos puestos para aumentar la oferta y el atractivo del mercado. Esto último lo harás normalmente superando algunas misiones que te proponen los NPCs que quieren abrir una tienda, aunque hay otras vías.
De hecho, al principio me chocó que puedes vender tus cosas en la tienda del pueblo. ¿Para qué esperar al sábado? Bueno, pues es bueno hacerlo por dos razones principales: primero, porque necesitas generar esas ventas para aumentar el nivel del mercado y avanzar en la historia; segundo, porque hay ciertas mejoras que te permiten vender un poco más caro en el bazar.
Además, llega un momento en el que los duendes te piden que les lleves una cosa de cada para su colección, un poco a lo Animal Crossing (es más, también hay caza de bichos y pesca). Si cumples sus peticiones, la calidad de lo que recoges o cultivas aumentará permanentemente, lo que implica que conseguirás más dinero. Por tanto, a no ser que necesites vender rápido para comprar algo, es bueno hacerlo en el bazar.

La vida en el pueblo
La otra gran mecánica del juego es la relación con los vecinos. No es algo demasiado profundo y el avance es sencillo: habla con todos una vez al día y verás como la amistad va mejorando. De vez en cuando puedes aumentar mucho ese cariño dando regalos (especialmente en fechas clave, como cumpleaños o eventos), pero algo muy importante es cumplir las peticiones cuando te las hagan.
Esas misiones son importantes, no sólo por superarlas, sino porque el avance en la amistad se bloquea si no las cumples. Esto me ha frustrado un poco a veces porque no siempre puedes resolver la petición rápidamente. He tenido alguna parada 2 o 3 semanas porque no era capaz de obtener el objeto que me pedían. Es normal, es una forma de controlar el avance del jugador, pero hubiera preferido que fuera distinto.
Una parte importante de la vida en Villa Céfiro en Story of Seasons: Grand Bazaar son los eventos. Estas festividades son un buen momento para mejorar la amistad, pero también para ganar trofeos. El festival de las flores, el de pesca… Son momentos intensos que dan variedad a la rutina de cada día y te ponen a prueba. Es necesario tomarlos en serio para ganar el primer premio, pero son un reto divertido.
He jugado en Nintendo Switch 2 y va bastante bien en general en modo Dock y en portátil. Me ha dado la sensación de que en Dock tiene alguna ligera caída de frames en momentos muy puntuales, pero se ve muy bonito. Sólo he echado en falta un poco más de resolución en el fondo de algunas cinemáticas. Se ven un poco raras a veces, pero no es nada muy importante. Es perfecto para NS2.
Como te decía al principio, Grand Bazaar no inventa nada, pero no lo necesita. Tiene todo lo que le puedes pedir a un videojuego de granja: muchas cosas por hacer, un bucle jugable tranquilo y una economía con sentido. Es verdad que puede quedarse algo sencillito si lo comparamos con algunos títulos modernos, pero es entretenido. De hecho, es perfecto si quieres iniciarte en el género.
Conclusiones
Story of Seasons: Grand Bazaar es un remake cuidado que moderniza lo justo para que sea agradable en 2025 sin perder su esencia. Su sencillez puede parecer escasa frente a propuestas complejas y modernas como Stardew Valley, pero esa accesibilidad lo convierte en una gran puerta de entrada al género. Sencillo, directo, lleno de contenido y divertido. Recomendado.

Por último, dar las gracias a Marvelous por cedernos una copia de Story of Seasons: Grand Bazaar.







