Análisis de Thick as Thieves

Jugamos a este videojuego de atracos y sigilo

José Miguel Rodríguez Ros
7 minutos de lectura
Thick As Thieves
Thick As Thieves
5
Thick As Thieves
STEAM

A Thick as Thieves le pasa algo curioso: no es capaz de ocultar que, en un tiempo atrás, se concibió como otra cosa. Y eso, por mucho que su precio sea muy reducido, impacta en una experiencia que se queda a medias. Tiene cosas buenas, pero también otras muchas que no rinden a un nivel alto. Al final, se queda en un videojuego descafeinado. Te cuento qué tal está en este análisis.

DESARROLLADOREDITORPLATAFORMASFECHA DE LANZAMIENTOVERSIÓN ANALIZADA
OtherSide EntertainmentMegabit PublishingPC20 de mayo de 2026PC

El género de los juegos de sigilo siempre me ha parecido muy complejo. Como desarrollador, es complicado hacer una experiencia que sea justa y desafiante; como jugador, si lo anterior se cumple, debes aceptar (más que con otros juegos) que todo lo que pasa ante ti está creado para que puedas superar las fases y eso puede hacer que la experiencia no siempre sea la mejor.

Thick As Thieves

Ejemplos de buenos juegos en el género tenemos a patadas, como Tom Clancy’s Splinter Cell: Chaos Theory, Dishonored 2 o Hitman: World of Assassination, pero también tenemos lo contrario, como la saga Assassin’s Creed (nunca ha sabido hacer esto bien) o Aragami 2. No diría que Thick as Thieves llega a entrar en este último grupo, pero desde luego se queda más cerca de lo que esperaba.

Thick as Thieves iba a ser un PvPvE, pero en algún momento del desarrollo el planteamiento cambió. OtherSide Entertainment decidió que sería un juego de atracos y sigilo, pensado para uno o dos jugadores en cooperativo. Y es lo que ha acabado siendo, algo que me parece fantástico, sino fuera porque se nota demasiado que iba a ser otra cosa, y eso le pesa bastante.

Uno de los aspectos donde más canta es en la cantidad de mapas. Sólo hay dos. Claro, para un juego online puede tener sentido de lanzamiento, pero para una experiencia con campaña… Sabe a poco. Y sí, es un juego que vale 4,99 euros y que dura 4 horas. No se puede pedir mucho… O sí. No me gusta valorar los juegos por el precio, lo he dicho siempre, ni cuando valen poco ni cuando son carísimos.

Tampoco hay una gran cantidad de enemigos, y las trampas que hay son escasas y están muy vistas, pero lo peor es que no funcionan del todo bien contra los enemigos de la máquina. No sé. Se nota demasiado que el concepto era otro y no se ha sabido pulir del todo para que se sienta realmente como una experiencia para un jugador (o un par). Tiene pinta de que algo salió mal y había que terminar el juego como fuera.

Quizá lo más sangrante es que se vende como una experiencia revolucionaria e innovadora dentro del sigilo, y ya te digo yo que ni una cosa ni la otra. Cumple el ABC de este tipo de juegos: camuflaje en la oscuridad, diferentes volúmenes de ruido según si corres, andas o te mueves agachado, ataque letal por la espalda y otras mecánicas que casi que seguro que puedes adivinar.

Tampoco acompaña que la IA está completamente rota, la verdad. A veces te ven desde lejos y dices “wow, eso ha sido duro”. Pero, luego, están cerca de ti y parece que se han quedado completamente ciegos y basta con ser mínimamente cuidadoso para no ser visto. Es una pena, porque una cosa que me mola es que tienes que guiarte por tus propios medios, descubriendo el mapa.

Thick As Thieves

Dicho todo esto, y sé que te va a costar entenderme, me lo he pasado relativamente bien con Thick as Thieves jugando en solitario. Es más, tengo la ligera sospecha de que en cooperativo debe ser todavía más divertido. “¿Cómo puede ser?”, te estarás preguntando. Bueno, la razón la tienes al principio del artículo. No he comenzado con ese comentario por azar.

Thick as Thieves tiene un montón de problemas, pero si los aceptas y los abrazas, es capaz de divertirte. La adrenalina que da encontrar los tesoros mientras estás rodeado de enemigos o la tensión que crea alcanzar uno de los objetos que quieres robar mientras tienes láseres a tu alrededor son momentos muy entretenidos. Funciona. No cumple lo que promete, porque no innova, pero es disfrutable.

¿Eso es suficiente? Objetivamente, no. Pero es que valorar un videojuego no es algo objetivo. Puedes pasártelo bien con juegos que tengan errores. Y este creo que es un caso bastante claro de eso. No puedo recomendarlo con los ojos cerrados, porque insisto en sus problemas, pero tampoco puedo negarte que si te gusta el sigilo es bastante posible que eches un buen rato. Tú debes valorar si encaja contigo algo así.

Thick as Thieves es un videojuego difícil de recomendar, pero también difícil de despachar sin más. Tiene pocos mapas, una IA irregular, mecánicas bastante conocidas y una sensación constante de producto recortado o reconducido. Sin embargo, también tiene algo importante: puede divertir. Cuando aceptas sus limitaciones, ofrece momentos tensos y satisfactorios.

Por último, dar las gracias a Dead Good Media por cedernos una copia de Thick as Thieves.

Thick As Thieves
Thick As Thieves
5
- Publicidad -

Únete a nuestras comunidades

Comparte este artículo
Escribe tu análisis