Hay historias que se construyen poco a poco y no muestran su potencial hasta que no pasan unas horas. WILL Follow The Light encaja en esta descripción, porque sus primeras horas no terminan de expresar el drama que esconde. A nivel emocional, tiene todos los ingredientes para ser una de esas experiencias pequeñas que se quedan contigo. Por desgracia, no termina de afinar la propuesta. Análisis.
| DESARROLLADOR | EDITOR | PLATAFORMAS | FECHA DE LANZAMIENTO | VERSIÓN ANALIZADA |
|---|---|---|---|---|
| TomorrowHead Studio | TomorrowHead Studio | PC · PS5 · Xbox Series | 7 de mayo de 2026 | PC |
La angustia por la culpa y la pérdida
WILL Follow The Light es una aventura narrativa que coquetea con un walking simulator y que incluye algún que otro puzle. Su propuesta es preciosa sobre el papel: la vida tranquila de Will, el farero de un pueblo costero (el protagonista y el personaje que controlas), se ve alterada por la desaparición de su único hijo tras un extraño incidente en su municipio.
A partir de ese momento, la experiencia y la jugabilidad calmada de las tareas rutinarias del faro se transforman en un viaje angustioso para rescatar al niño desaparecido. De esta forma, Will se lanza al mar para encontrar a su hijo y comienza una aventura en primera persona en la que disfrutas de navegación por el mar, de viajes en trineo y de puzles, pero también de emociones muy fuertes.
Lo que más me ha convencido del videojuego es cómo trata temas sensibles a nivel emocional, como la sensación de culpa o la dificultad para entablar relaciones sociales con los seres queridos. Trata cuestiones muy potentes y cuando profundiza en ellas, la historia funciona mucho mejor. El problema está en que no mantiene ese tono durante toda la aventura y pierde fuerza.
Hay demasiados momentos en los que parece que TomorrowHead Studio ignora que el gran valor de su creación reside en las emociones. La narración es irregular y hay escenas que funcionan mejor por lo que sugieren que por lo que cuentan. Además, aunque es un poco difícil de describir, la buena ambientación hace que, a veces, sea el entorno el que crea la fuerza narrativa.
Algunos diálogos no tienen la naturalidad necesaria, ciertos personajes secundarios se sienten algo planos y la dirección de algunas escenas no termina de transmitir la urgencia o el dolor que deberían tener. Esto no significa que la historia sea mala. Tiene una base suficientemente atractiva como para que quieras seguir jugando. El problema es que no siempre emociona tanto como pretende y no impacta tanto.





Mejor en lo emocional que en lo jugable
Aún así, quizá el gran problema de WILL Follow The Light sea su apartado jugable. Ahora que hay tanto debate con Mixtape, te diría que hubiera funcionado mejor si se hubiera apostado por una jugabilidad más de walking simulator. Sé que es algo que no es para todo el mundo, pero existiendo títulos como What Remains of Edith Finch no me cabe la menor duda de que pueden ser experiencias muy top.
El problema es que, justo cuando el juego debería apretar en lo emocional, muchas veces te pone a hacer recados: busca una pieza, activa un mecanismo, arregla esto, abre aquello y vuelve a empezar. No es que este tipo de estructura sea un inconveniente como tal, pero se repite más de la cuenta y no termina de encajar con una historia que basa su encanto en las emociones.
La navegación es una de las partes más interesantes. No es un simulador complejo ni mucho menos, pero manejar la embarcación, orientarte y avanzar entre el mal tiempo y las tormentas tiene algo especial y espectacular. Gana mucho cuando te enfrentas al mar y tienes que seguir adelante sin pensar demasiado. Ahí transmite mejor que nunca esa sensación de viaje, pérdida y aislamiento.
De hecho, me parece una pena que no confíe más en esa parte. Cuando estás en el barco, Will tiene una identidad más clara. No necesita grandes diálogos ni situaciones excesivamente dramáticas para funcionar; le basta con el sonido del agua, la iluminación, la distancia y esa sensación de estar persiguiendo algo que quizá ya no puedes recuperar. En esos momentos brilla la propuesta.
Pero cuando vuelves a tierra o te ves encerrado en zonas más guiadas, sus costuras se notan más. No todos los puzles están mal, pero muchos tienen un planteamiento similar y poco sorprendente. Avanzas por la motivación de conocer más de la historia, no porque la jugabilidad te divierta en exceso. Aún así, esa inconsistencia en el ritmo del relato puede que haga que más de uno se baje del barco a mitad.
A nivel visual, WILL Follow The Light puede ser realmente bonito. La iluminación, los paisajes costeros, la niebla, las tormentas y ciertos interiores tienen mucha personalidad. Es fácil sacar capturas preciosas y hay escenas en las que el juego sabe aprovechar muy bien su estética para reforzar el tono melancólico de la aventura. Pero uso la palabra “puede” porque también es un juego desigual en lo técnico y artístico.
Cuando suceden estas cosas en algunos juegos me crean una sensación muy extraña, porque es difícil de entender, pero es verdad que algunos escenarios lucen mucho mejor que otros, las animaciones no siempre acompañan, ciertos personajes parecen menos trabajados que los entornos y hay detalles que rompen un poco la inmersión. Son detalles, pero se notan.
Eso sí, en general me ha funcionado bien a 4K y 60 FPS, con alguna que otra caída (tengo una Gigabyte RTX 4080 Gaming OC 16GB GDDR6X y un Intel Core i7-14700K). El sonido, en cambio, ayuda bastante a sostener la experiencia. El mar, el viento y la música hacen mucho por el tono del juego. El doblaje está en inglés y es correcto, y todos los textos están en español.
Conclusiones
WILL Follow The Light es una aventura narrativa bonita, atmosférica y con una premisa emocional muy potente, pero también es un juego irregular. Sus mejores momentos llegan cuando te deja navegar, perderte entre la niebla y sentir el peso de la soledad del protagonista. Ahí brilla de verdad. El problema es que la experiencia se frena con momentos jugables poco inspirados.
Por último, dar las gracias a TomorrowHead Studio por cedernos una copia de WILL Follow The Light.





