Tras jugar unas cuantas horas a la beta de World of Warcraft: Forever, tengo varias cosas claras. Pero antes de contártelas, quiero que entiendas mi perspectiva: nunca he jugado al WoW. He tenido amigos que estaban muy viciados cuando era pequeño, pero yo no tenía acceso a este tipo de videojuegos y tampoco he sido muy amante de los MMO de mayor. Mi última incursión fue un tímido acercamiento a New World
Sí, World of Warcraft: Forever también es para novatos
Pero con el anuncio de Blizzard de WoW: Forever algo se despertó en mí. “¿Y si es el momento de probarlo?”, pensé en su momento. Y aquí estamos, con unas impresiones de la beta desde el punto de vista de un novato, de alguien que no tiene ni idea. Y creo que es una visión diferente, más casual, y espero que también útil. ¿Es realmente un buen momento para comenzar?
Si quieres algo muy técnico, te recomiendo que leas otro tipo de contenido o veas vídeos de jugadores hardcore. No es lo que vas a poder recibir por mi parte, y menos en este primer artículo. Pero sí puedo decirte algo: creo que he comprendido relativamente rápido por qué la gente ama tanto a WoW y la magia de estar en un mundo enorme como es Azeroth.
De hecho, lo vi en uno de los primeros compases, cerca de la aldea inicial de los Célicos, la nueva raza (sí, he empezado con ellos). Mientras hacía una misión de matar a unos enemigos, los cuales ya me estaban empezando a costar más de la cuenta, un jugador de los que estaba por allí me invitó a su grupo. Acepté, y rápidamente se unió otro. Durante unos minutos trabajamos juntos para conseguir el objetivo.
Eso ya me pareció algo interesante, pero lo fue todavía más cuando, un rato después, fui yo el que invitó a un ruso a unirse al grupo. También aceptó y, sinceramente, de no ser por él no podría haber conseguido el loot que necesitaba de unas bestias. Cuando terminamos se fue, sin mediar palabra, mientras personas de todo el mundo hablaban en el chat, lugar en el que se mezclaban frases en inglés, alemán o chino.
Y ahí es cuando hice clic: a mí, que además me interesa más la parte PvE, me parece realmente único compartir espacio con miles de jugadores de cualquier parte y que sea tan fácil poder unir fuerzas para cumplir un objetivo común. Esa convivencia virtual no es exclusiva de WoW: Forever, claro, pero he tenido la sensación de que había algo especial en el ambiente.
Este sentimiento tan intenso ha estado combinado con otro mejor todavía: el del descubrimiento constante. Ten en cuenta que me he lanzado al juego sin saber nada, ni mirar nada. Quería una experiencia pura desde cero. Solo tomé en cuenta la recomendación de hacerme Cazador. No es que me esté apasionando la clase, pero es cierto que es fácil de entender de primeras.
La unión de estas sensaciones ha sido algo genial. Y sí, claro que me he sentido perdido, pero no porque el juego no logre explicarte bien las cosas. Lo hace de forma más que decente y te guía lo suficiente para no sentirte abrumado, pero es lógico sentir que lo que te rodea te supera. Todo ha sido nuevo para mí, así que me lo he tomado con mucha calma para aprender. Desde luego, Forever te da ese margen sin problema.
Un gran momento para probar World of Warcraft
Quizá aún no sepas exactamente qué es World of Warcraft: Forever. Para que lo entiendas, Blizzard recupera el Azeroth original y lo convierte en la base de una aventura que irá creciendo con nuevos contenidos, manteniendo el espíritu de aquel juego. Es una propuesta independiente que convivirá con el WoW moderno y Classic, con la exploración, la comunidad y el propio viaje como pilares.
Así que, sí, es un buen juego para comenzar, sobre todo porque su contenido se irá ampliando de forma horizontal. Y eso es positivo, porque es un juego que se centra en el camino y permite tener varios personajes. He llegado al nivel 10 jugando bastantes horas (seguramente más de las necesarias pero, como te digo, he tenido que pararme a comprenderlo todo, incluso fuera del juego en algún momento).
Para estas primeras horas he elegido un célico Formavientos cazador. Ha sido curioso descubrir esta raza al mismo tiempo que todo lo demás. Y por eso decía que incluso he tenido que mirar fuera. Por ejemplo, he tenido que buscar dónde estaba la barra de experiencia y entender por qué no podía equiparme unos pantalones de malla. Es algo que también forma parte de la experiencia de entrar por primera vez en este mundo.
Pero, en líneas generales, ha sido una experiencia mucho más amable de lo que esperaba. Es más, ahora también se puede jugar con mando y, la verdad, funciona bastante bien. No es una característica terminada, pero me ha parecido bien enfocada. Dicho esto, es cierto que lo mejor sigue siendo jugar con teclado y ratón, tampoco voy a mentirte, pero es una opción fantástica.
Por lo demás, he encontrado algunas cosillas propias de la beta. Por ejemplo, el mapa no me ha funcionado en ningún momento. Solo me iba bien el minimapa. Claro, para alguien totalmente nuevo ha sido un poco extraño no poder usarlo, pero me acostumbré. También he visto algún que otro error en la interfaz y en el mundo. No me han impedido seguir jugando, aunque el problema del mapa sí necesita solucionarse
Gráficamente entiendo que es impactante para los que vienen de Classic. A mí… Bueno, qué te voy a decir, me parecen gráficos muy simples, aunque el arte es maravilloso. De todas formas, viendo las comparativas con Classic, el salto visual resulta evidente. Me ha funcionado a 4K, 60 FPS y todo al máximo (Gigabyte RTX 4080 Gaming OC 16GB GDDR6X y un Intel Core i7-14700K).

Conclusiones
World of Warcraft: Forever me ha dejado con ganas de seguir descubriendo Azeroth. Como novato, me quedo con la facilidad para colaborar con otros jugadores y con esa sensación constante de estar aprendiendo algo nuevo. Todavía me queda muchísimo por conocer y la beta tiene errores que corregir, pero estas primeras horas me han convencido de que es un gran momento para iniciarse en WoW.
Por último, dar las gracias a Blizzard Entertainment por cedernos una copia de la beta de World of Warcraft: Forever.




