Better Than Dead llamó hace unos días la atención de los jugadores por sus gráficos hiperrealistas y su punto de vista bodycam. No estamos acostumbrados a este tipo de shooters, así que entiendo perfectamente que generara tanta expectación. Por desgracia, tras jugarlo unas horas, tengo que decirte que está lejos de ser un videojuego recomendable. Impresiones de su acceso anticipado.

Better Than Dead
Un brutal FPS con bodycam ambientado en Hong Kong. Mata a tus captores, rescata a los demás y graba cada segundo de tu venganza.
Un shooter único… con lo bueno y lo malo
En los bajos fondos de las grandes ciudades ocurre de todo. Better Than Dead nos lleva a las profundidades de Hong Kong, urbe en la que un grupo desconocido está realizando grabaciones extremas de carácter sexual con chicas. Tú eres una de las víctimas y estás dispuesta a escapar. Tras conseguir una pistola, tu objetivo es deshacerte del grupo criminal a balazos.
Rápidamente te das cuenta de que Better Than Dead no es un shooter cualquiera. Primero, por la vista: utiliza la bodycam (cámara en el cuerpo, como por debajo del cuello), un recurso muy llamativo, pero que pone a prueba tu cinetosis; segundo, porque no es un juego de disparos de precisión: la protagonista se mueve de forma muy errática y acertar un tiro es algo realmente complicado.
De hecho, la única forma que he encontrado para avanzar sin tener que repetirlo todo mil veces (los puntos de guardado van por niveles y no abundan, algo frustrante) ha sido disparar a lo loco. Y tampoco es que sea la mejor estrategia del mundo, porque los momentos de recarga pueden dejarte vendido. Aún así, creo que tiene ese punto de Hotline Miami que te obliga a jugar en modo suicida.
De todas formas, tampoco es sencillo encarar los enfrentamientos de esa manera, porque todos los NPCs que se ponen frente a ti no son enemigos. Es más, el título te penaliza si atacas a los civiles. Y está bien, pero rompen el ritmo de juego en muchas ocasiones y parecen más un obstáculo artificial para poner a prueba tu visión y tus reflejos. A veces da la sensación de que no están ahí de forma natural.

Rendimiento mejorable
Todo esto tienes que gestionarlo mientras evitas caerte de un mareo. A ver, esto es algo personal, quizá a ti no te pase, pero ten en cuenta que juego a VR sin sentir nada de cinetosis y con este videojuego no he podido jugar más de 15 minutos sin tener que hacer una pausa. El punto de vista no ayuda, el FOV por defecto tampoco, pero lo que termina por matar la experiencia es su pobre rendimiento.
Los gráficos hiperrealistas (que no me han impresionado tanto como en los tráilers, todo sea dicho) tienen un coste y consumen muchos recursos. Alcanzar los 60 FPS a 4K ha sido imposible (tengo una Gigabyte RTX 4080 Gaming OC 16GB GDDR6X y un Intel Core i7-14700K) y no tener una tasa de imágenes por segundo estable en Better Than Dead aumenta la sensación de mareo. Tuve que bajar la calidad.
El gran problema del juego es que se siente ahora mismo como una demo técnica. No hay profundidad en el gameplay y no hay sensación de progreso: todo se basa en avanzar por diferentes niveles e intentar llegar al final para poder ir al siguiente. Tampoco hay una gran cantidad de contenido. MONTE GALLO tiene mucho trabajo por delante para mejorar la experiencia.





Conclusiones
Better Than Dead tiene una premisa potente, una estética muy llamativa y una propuesta poco habitual dentro del shooter, pero su acceso anticipado deja demasiadas dudas. La vista bodycam y el realismo visual generan impacto al principio, aunque pronto aparecen los problemas: mareo, rendimiento irregular, tiroteos imprecisos, civiles que rompen el ritmo y una estructura demasiado básica.
Por último, dar las gracias a MKTR Agency por cedernos una copia de Better Than Dead.



