Yakuza: Like a Dragon

Yakuza: Like a Dragon – Análisis

De pez a dragón, el inicio de la leyenda por turnos de Ichiban Kasuga

Yakuza: Like a Dragon
Fecha de lanzamiento
10 noviembre, 2020
Desarrollador
Ryu Ga Gotoku Studio
Distribuidor
SEGA
Plataformas
PS4 / PS5 / PC / XONE / XSERIES S|X

Ryu Ga Gotoku Studio apuesta por el cambio en esta séptima entrega de la saga Yakuza, en nuestras bibliotecas de videojuegos desde hace 15 años, cuando el primer Yakuza se estrenó en PlayStation 2, poniendo punto y final al arco de Kazuma Kiryu, un referente entre los protagonistas de videojuegos modernos, hace dos años. Yakuza: Like a Dragon llega traducido al español, con las voces disponibles en inglés o en japonés.

Como es costumbre en toda la saga, se nos presenta la realidad de las zonas grises de Japón, tratando temas serios tanto políticos como socioculturales, manteniendo la esencia de las anteriores entregas y apostando por un nuevo estilo de combate sin perder ni una pizca de personalidad.

Antes de comenzar, dar las gracias a Koch Media España por cedernos una copia de Yakuza: Like a Dragon.

¿QUÉ ES YAKUZA: LIKE A DRAGON?

Yakuza: Like a Dragon es la séptima entrega de la saga Yakuza y da un paso adelante en cuanto a mecánicas y nuevas ideas. El cambio más arriesgado se da en su nuevo sistema de combate, esta vez por turnos como en los JRPG clásicos y se presenta como una entrega más coral, con Ichiban Kasuga liderando un grupo de pintorescos personajes.

La historia comienza en Kamurocho, en la que nos ponemos en la piel de Ichiban Kasuga, un joven abandonado por sus padres en un prostíbulo y criado por el jefe del local. Cuando tenía 16 años se metió en problemas con quién no debía y acabó cruzando su destino con la familia Arakawa y los yakuza de Tokio. Años más tarde, ya dentro de la yakuza, se sacrifica por petición expresa de su patriarca y pasará 18 años en la cárcel por un crimen que no cometió. Al salir, se encontrará con una sociedad que le resultará extraña y con su clan desaparecido, con la Alianza Omi, antiguos enemigos, en el poder. Repudiado por su protector, Kasuga acabará en Ijincho, donde tendrá que comenzar de cero a buscar respuestas sobre qué ha pasado en su ausencia.

Yakuza: Like a Dragon

LAS PELEAS CALLEJERAS AHORA SON POR TURNOS

La saga Yakuza ha crecido junto a su antiguo protagonista, Kazuma Kiryu, a base de golpes en combates de acción. El clásico sistema beat ’em up evoluciona y en esta nueva entrega se convierte en combate por turnos dinámico. Salta a la vista la inspiración que han tenido en la saga Persona (sobre todo en la quinta entrega) para implementar este nuevo sistema tanto en su jugabilidad como en la interfaz.

Un sistema dinámico porque no nos ceñiremos únicamente a dar la orden y ver cómo se ejecuta en pantalla, los combates requieren nuestra atención porque varias habilidades ofensivas presentan quicktime events para potenciar su daño y, más importante todavía, cuando el enemigo nos ataque si pulsamos círculo (o su equivalente según en qué plataforma juguemos) en el momento justo activaremos Guardia, reduciendo el daño recibido y evitando que nos derriben.

Además, tenemos que tener en cuenta donde están situados los enemigos para acertar ciertos ataques o para que no nos interrumpan ya que no controlamos el movimiento de nuestros personajes. Por ejemplo, si ejecutamos un ataque de área y los enemigos están muy separados, solo dañaremos al que hayamos fijado como objetivo. También pasa que, si queremos rematar a uno que está a poca vida, pero justo delante tiene un compañero que nos saca algún nivel, puede pasar que al acercarnos nos bloquee el ataque y perdamos el turno.

Yakuza: Like a Dragon

Teniendo en cuenta todo esto, la posición de los enemigos en Yakuza: Like a Dragon aporta cierta profundidad a las peleas. Sin embargo, también puede traer problemas, como que se sitúen detrás de una barandilla que no se puede saltar y nuestro personaje se atasque durante un buen rato o que esté muy cerca de una esquina y el ataque falle porque queda fuera de rango. Por suerte, estos errores ocurren muy pocas veces.

Por lo tanto, este nuevo sistema de combate tiene como resultado batallas cortas, que se solucionan en pocos turnos sobre todo si explotamos las debilidades del enemigo (algunos tendrán varias debilidades a ataques elementales, como el fuego o la electricidad), a excepción de las peleas contra los jefazos, que nos obligarán a planear mejores estrategias utilizando las habilidades de apoyo para aumentar nuestra defensa, ataque o evasión.

Los elementos de la calle como una bicicleta o un cubo de basura seguirán siendo armas potenciales que nuestros protagonistas podrán utilizar cuando les demos la orden de atacar, siempre y cuando estén a su alcance. Además, tendremos a nuestra disposición una serie de Mercenarios que nos servirán de ayuda en las batallas (como las invocaciones en los juegos de rol típicos), algunos serán tan locos como una gallina o un adulto en pañales.

COMPAÑEROS Y PROFESIONES

Durante su periplo de redención y búsqueda de la verdad, Kasuga no estará solo. Tendremos varios acompañantes, llegando a formar un grupo activo con tres compañeros más que podemos relevar con los que dejamos fuera en combate. Cada personaje tiene su propia personalidad y peso en la trama principal. Entre ellos destacan Nanba, un vagabundo exenfermero, y Adachi, un expolicía que fue despedido justo antes de jubilarse, los primeros compañeros de Kasuga tras salir de prisión. A todos ellos también los controlamos en las batallas.

Una de las características principales de Yakuza: Like a Dragon es que tanto Kasuga como sus amigos pueden cambiar de trabajo siempre que queramos (pasando por el centro de empleo) y así adoptar diferentes estilos de lucha. Por ejemplo, Kasuga, por su espíritu de superación, fidelidad y tenacidad, es el único que puede ser Héroe, pero también puede ser guardaespldas y atacar con katanas o capataz de obra y destruir a sus enemigos a golpe de martillo, entre otros trabajos.

Yakuza: Like a Dragon

Lo interesante de estos cambios de profesión, además de elegir el estilo que más útil nos parezca, es que desbloquearemos habilidades subiendo de rango de trabajo que podremos usar también en otras profesiones y así tener unos héroes versátiles y muy polivalentes. Todos tienen un trabajo exclusivo, por ejemplo, Nanba como vagabundo es parecido al mago de fuego o piromántico de lo juegos de rol clásicos.

Además, avanzando en la trama el vínculo entre Ichiban y sus compañeros crecerá, y tomando copas descubriremos el trasfondo de nuestros acompañantes, con los que mantendremos conversaciones y ayudaremos en lo posible, desbloqueando nuevos trabajos y nuevas habilidades conjuntas muy poderosas al alcanzar el nivel máximo de vínculo.

El inventario y el equipo se comparte entre todos los trabajos excepto el arma. Podemos equipar un casco, una armadura y unas botas, además de dos accesorios para mejorar nuestras estadísticas totales. El equipamiento lo podemos comprar en las tiendas o fabricarlo nosotros mismos en la forja, aprovechando los materiales que nos sueltan los enemigos al ser derrotados y lo que vamos encontrando por las calles.

Yakuza: Like a Dragon

BUSCADOR DE GATOS, CAMPEÓN DE KARTS Y PRESIDENTE DE UNA COMPAÑÍA

La historia principal de Yakuza: Like a Dragon se presenta con un tono maduro, exponiendo temas serios como la prostitución y la corrupción política, problemas socioculturales del Japón actual. Para compensar esta seriedad, las subhistorias o misiones secundarias tienen un tono mucho más desenfadado, a veces rozando lo absurdo, como completar una Sujidex, un guiño y parodia de Pokémon, y nos servirán para conocer mejor a los otros ciudadanos y, en la mayoría de los casos, ayudarlos a resolver sus problemas. En cada capítulo (la historia principal así se divide) iremos desbloqueando nuevas secundarias, llegando al medio centenar en total.

Además, tenemos un montón de salones de juego en los que perder el tiempo y el dinero. Desde recreativas clásicas de SEGA, con varias entregas de Virtua Fighter, hasta disfrutar del clásico Super Hang On. También tenemos muchos juegos tradicionales, como el poker, el shogi o el mahjong, entre muchos otros. Si lo prefieres, puedes practicar varios deportes, como el béisbol (bateando) o el golf. Si lo tuyo son las carreras estás de enhorabuena porque Kasuga también se verá envuelto en competiciones de karts en el Dragon Kart. Tanto en contrarrelojes como en copas, al estilo de los Mario Kart, con personalización y mejora de los vehículos. Por último, como ya es tradición en los Yakuza, también podemos ir a cantar al karaoke. Algunos de estos minijuegos se pueden jugar con amigos en multijugador local.

Después de tantísimo ocio también habrá tiempo para trabajar. En cierto punto de la historia Kasuga pasará a dirigir su propia compañía. Si nos apetece, controlaremos y gestionaremos la compra de nuevos locales, contrataremos a nuevos empleados y asignaremos los puestos de trabajo para llegar a ser la empresa número uno.

Por último, pero no menos importante, Kasuga cumplirá su sueño de ser un héroe y pasaremos a formar parte de la empresa Part Time Hero (héroe a media jornada) en la que ayudaremos a los ciudadanos que están siendo extorsionados o cumpliendo las típicas tareas de recolección (flores, plantas, bichos o incluso encontrar gatos).

Una lista extensísima de cosas por hacer (recordando que nada de esto es obligatorio para avanzar en la trama principal) que nos reportará tanto beneficio económico como nuevos objetos y equipamiento para nuestra aventura. Además, desbloquearemos nuevos Mercenarios, candidatos para nuestro negocio e incluso un acompañante más para nuestro equipo.

APARTADO AUDIOVISUAL DE YAKUZA: LIKE A DRAGON

La saga Yakuza siempre se ha caracterizado por desenvolverse en entornos urbanos muy detallados. En Like a Dragon la mayor parte de la aventura transcurrirá en Ijincho y gráficamente no decepciona. Un mapa bastante grande, con calles repletas de gente y vehículos circulando. Cuando anochece, el entorno se ilumina con múltiples carteles y luces de neón, sobre todo en las zonas más comerciales. El juego no cuenta con un ciclo natural día-noche, va a caballo de la trama principal.

Con un estilo artístico realista, algo alocado para el diseño de los enemigos vistos desde la perspectiva de Ichiban. El conjunto presenta un juego gráficamente notable, sólido en el aspecto técnico y bien optimizado. Tiene algunos problemas de cámara en los combates que nos pueden dificultar la visión y fallar en los ataques o en la defensa.

En lo referente al audio, podremos elegir si disfrutar de las voces en japonés o en inglés. El trabajo de los actores y actrices de doblaje es para sacarse el sombrero, destacando a Kaiji Tang, que ya ha participado en varios videojuegos, siendo la voz de nuestro héroe, Ichiban Kasuga. Las voces en inglés pierden algo de intensidad, siendo algo más flojas en los momentos más dramáticos.

En cuanto a la música, tenemos pistas para los combates y otras más específicas para cuando nos enfrentamos a un final boss. Siempre acompaña a la perfección y no resulta cargante o repetitiva. Por primera vez disponemos de canciones en inglés en el karaoke.

CONCLUSIÓN

En definitiva, recomendar Yakuza: Like a Dragon es casi obligatorio. Es un juego divertido, con una historia adulta que trata temas actuales sin paños calientes. Que en nuestro territorio haya perdido el 7 del título es todo un acierto, porque este nuevo enfoque y el protagonismo de Kasuga como nuevo héroe le hará ganar nuevos seguidores a una saga ya muy extensa porque no es necesario jugar a los anteriores para seguir la historia. Para completar las misiones principales necesitaremos unas 30 horas, que pueden llegar a ser el doble si hacemos todas las secundarias, las tareas menores y pasamos el rato en las recreativas marcando las mejores puntuaciones.

En cuanto a la dificultad, siguiendo la historia principal e intercalando unas pocas misiones secundarias no debería ser un problema ir avanzando, no es un juego difícil. Además, proporciona al jugador varias zonas en las que farmear experiencia, a veces destacándolas sin pudor en el centro de la pantalla con un cartel, avisando que no vendría mal visitarlas para hacernos más fuertes. También hay que señalar que Kasuga es al único miembro del equipo que no podemos revivir en combate, si él pierde sus puntos de vida se acaba la partida y perdemos la mitad de nuestro dinero. Esto no nos convence y parece una forma artificial de subir algo la dificultad.

A pesar de ser muy diferentes, Ichiban Kasuga recoge el testigo de Kazuma Kiryu y brilla con luz propia. Kasuga es un tipo extrovertido, no busca venganza, y su forma de ver la vida impacta directamente en como nosotros, los jugadores, vemos el entorno y a los enemigos. Ichiban rezuma carisma, con unos valores muy marcados y estamos seguros de que este título es solo el comienzo de su leyenda.

Obviamente, no todo es perfecto. Las escasas mazmorras que tenemos que completar están muy poco trabajadas. Casi siempre encontraremos pasillos vacíos, con algún elemento decorativo para hacer bulto y con una estructura extremadamente lineal. Como ya hemos mencionado antes, la cámara en los combates puede jugar malas pasadas y algunos movimientos ofensivos están bugeados, así que evitaremos su uso aunque sean poderosos (nada que no se pueda reparar fácilmente con un parche).

La característica social, también muy inspirada en la saga Persona, queda en segundo plano y no luce como debería. Además, llegar a los niveles más altos requiere mucho farmeo para poca recompensa.

Para los interesados en el postgame, cuando completamos el juego desbloqueamos el modo de Nueva Partida +, con enemigos más fuertes ya desde el principio y conservando nuestro equipo. Además, podemos seguir con nuestra partida para buscar el 100% y acabar las subhistorias que dejamos pendientes o simplemente disfrutar de los minijuegos, con la novedad de una última mazmorra donde encontraremos enemigos muy altos de nivel, anteriores jefes de la trama principal y objetos muy poco comunes para utilizar en nuestra forja y así crear las armas y armaduras más poderosas.

Si eres seguidor de la saga debes saber que la mayoría de los cambios en la jugabilidad y diseño son positivos y deberías darle una oportunidad al nuevo sistema de combate. En cambio, si es tu primer Yakuza estás de enhorabuena, ya que aunque sea la séptima entrega puede ser disfrutada sin saber nada de los anteriores y es una perfecta puerta de entrada a la saga.

Yakuza: Like a Dragon
Yakuza: Like a Dragon
De pez a dragón, el inicio de la leyenda por turnos de Ichiban Kasuga
Yakuza: Like a Dragon trae un dinámico juego de rol a las calles de Yokohama, en Japón, con una aventura épica que combina las intensas peleas callejeras, el aplastante dramatismo y la exagerada hilaridad por la que es conocida la serie. Yokohama ofrece una gran variedad de divertidas e hilarantes distracciones, entre las que se incluyen carreras de karts, jaulas de bateo, máquinas recreativas de SEGA, pruebas de la escuela de formación profesional y la posibilidad de hacer crecer tu propia compañía. Ichiban y su pintoresco equipo de amigos tienen un sinfín de actividades divertidas en las que participar mientras intentan devolver justicia a las calles de Yokohama.
Positivos
Ichiban Kasuga será tu nuevo héroe favorito
Combates rápidos y dinámicos
La madurez de la historia principal
Historias secundarias cuidadas y muchas actividades que disfrutar
Negativos
Problemas de cámara en algunos combates
El plano social pasa muy desapercibido
Las animaciones de algunos ataques están bug
Mazmorras vacías y extremadamente lineales
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